Se trata de un spot de 60 segundos que cuenta la historia de una niña que entra en una tienda de barrio para comprar una tableta de Cadbury Dairy Milk, aunque en realidad no es para ella.

Para Benazir Barlet-Batada, ‘brand equity leader’ de Cadbury, "en el mundo de hoy es fácil pasar por alto aquellos pequeños momentos de auténtica generosidad humana, pero en realidad están sucediendo a nuestro alrededor. Queremos destacar estos genuinos actos de bondad y generosidad que se convierten en momentos de verdadera conexión humana". 

Para Darren Bailes, director creativo ejecutivo de VCCP Londres, "este es nuestro primer trabajo para Cadbury y estamos muy orgullosos de ello. Nuestra intención es hacer que la gente realmente sienta algo nuevo por Cadbury ... la sensación que tienes cuando ves los anuncios de los años setenta. Nuestro trabajo destaca esos momentos de generosidad y bondad en un mundo que a primera vista puede parecer bastante egoísta. No hay efectos especiales... solo la vida real y auténtica de cada día".