Los profesionales de la comunicación no solo debemos adaptarnos a los cambios constantes que vivimos por causa de la transformación digital, si queremos aportar el máximo valor a nuestros clientes debemos ir un paso por delante. Solo anticipando las nuevas tendencias relativas a canales, formatos y prescriptores, que suponen la base de nuestro trabajo como consultores, podremos liderar la implementación de nuevas estrategias de comunicación que permitan a las empresas e instituciones que gestionamos ser relevantes para sus públicos en un entorno de transformación frenética e imparable de sus negocios.

Estar al día en las últimas tendencias de comunicación digital no supone solo un valor añadido para nuestro desempeño profesional, sino que resulta ya una necesidad en el entorno en el que vivimos actualmente.

Por esto, aunque aquello de “hacer listas” ya empieza a estar superado (por suerte), lo he querido rescatar y atreverme con un decálogo de tendencias y retos que no debemos perder de vista en los próximos meses. Pasen y lean:

  1. Sacar el máximo partido al Big Data: Aunque llevemos años escuchando el término, sabemos que queda mucho por hacer ya que todavía no estamos aprovechando todo su potencial para alcanzar a nuestros públicos con mayor precisión y calidad.
  2. Entender que publicidad, contenido y PR jugamos cada día más juntos: La capacidad para proponer estrategias de comunicación integradas que contemplen contenido propio, ganado y pagado, es ya un gran valor añadido para un consultor de comunicación, que debe saber de publicidad nativa, branded content, compra programática…
  3. Aplicar blockchain a la comunicación: Pensar solo en criptomonedas al escuchar el término blockchain es quedarse con la punta del iceberg. Una tecnología que permite aumentar la transparencia, la credibilidad, la trazabilidad y la descentralización de la información, a la fuerza va a irrumpir en nuestro sector.
  4. Luchar contra las fake news: Los bulos y las noticias falsas suponen un desafío para empresas e instituciones y debemos saber cómo detectarlas y contrarrestarlas. ¿Cómo hacerlo? En el punto anterior tienes una posible solución.
  5. Nanoinfluencers: Con el objetivo de aumentar la credibilidad y el engagement de las acciones con influencers, vamos en la dirección de trabajar cada vez en campañas con más cantidad de perfiles, que tengan comunidades más pequeñas pero más fidelizadas y ante las que resulten muy creíbles.
  6. Tener en cuenta a los influencers virtuales: Cuándo ya dominábamos la relación con los influencers de carne y hueso, aparecen en escena “personas” virtuales como Lil Miquela, y en poco tiempo protagonizan portadas de moda y son seguidas por millones de personas. ¿Hasta dónde puede llegar esta tendencia?
  7. Utilizar la comunicación interna como palanca de la transformación digital de una empresa: Las narrativas tienen que tener sentido tanto dentro como fuera, y la digitalización de las organizaciones debe también reflejarse de puertas adentro con una estrategia clara de conversación con sus públicos internos.
  8. Trabajar más y mejor los contenidos en vídeo: Lo sé, no es una nueva tendencia sino una que nos acompaña desde hace años… Pero el consumo de vídeo no deja de crecer y es sin duda el contenido preferido por los usuarios. Tanto que YouTube es ya el segundo buscador más utilizado del mundo solo por detrás de Google… Atención especial a los “nuevos” formatos de contenido efímero y streaming como IGTV y otras plataformas de vídeo en tiempo real.
  9. Aplicar la Inteligencia artificial: La IA está invadiendo poco a poco muchos ámbitos de nuestra vida. En tareas de un valor añadido “menor”, como la atención al cliente, Gartner ya predice que a finales de este año la inteligencia artificial alcance el 25% de penetración, pero además puede ser una tecnología clave en nuestra profesión enfocada al análisis del comportamiento de los usuarios.
  10. (OK Google) Aportar valor en el nuevo terreno de las búsquedas por voz: Las búsquedas por voz crecen exponencialmente y algunos análisis ya apuntan a que en 2020 supondrán el 50% del total de búsquedas de los usuarios. Esto nos va a afectar a nivel de SEO, en cómo recomendar a un cliente describir sus productos para posicionarse mejor, o para generarse una personalidad de marca en este terreno.

Seguro que no están todos los que son, pero pararme en este decálogo no solo me permitía dejar el post “muy apañado”, sino que me dejaba la opción de pasaros la pelota para que completéis la lista con todas las tendencias que penséis que faltan. ¿Quién se atreve?