Lo más llamativo es que no utiliza el famoso líquido azul para demostrar la capacidad de absorción de las compresas e incluso enseña la sangre que corre por las piernas de una chica mientras se ducha.

En el spot, obra de la agencia Abbott Mead Vickers BBDO, se ve también a un hombre comprando compresas. Un mensaje de fuera de la oficina en el que una trabajadora informa de que se ha quedado en casa porque está teniendo un periodo duro. También a mujeres sufriendo dolores menstrual y a otras haciendo vida normal pese a la regla: practicando deporte, manteniendo relaciones sexuales, etcétera.

El anuncio termina con una chica que entra en un baño y saca una compresa de su ropa interior. En ese momento la imagen se pixela y se informa de que las autoridades televisivas de todo el mundo consideran, aún en 2017, que "la visión de la sangre menstrual es inaceptable". Cierra con el mensaje: ‘Los periodos son normales. Mostrarlos también debería serlo'.

No es la primera vez que esta marca desafía los tabúes sobre la menstruación. En anuncios anteriores ya había incluido sangre (aunque no de tipo menstrual) y a mujeres haciendo deporte e incluso a una colocando una compresa en su ropa interior.