Los objetos están en varias salas del Museo; en concreto, se han escondido en el Salón Comedor, en la Sala de costumbristas madrileños, en el Despacho, en la Alcoba femenina y en el Salón Fumador. 

El Museo del Romanticismo es una casa museo que recrea la vida cotidiana y las costumbres de la alta burguesía durante el s.XIX, cuya colección destaca por su riqueza y heterogeneidad, ya que alberga más de 17.000 fondos entre los que se encuentran pintura, dibujo, estampa, escultura, mobiliario, fotografía o artes decorativas.

El “experimento” que propone el museo consiste en probar que muebles contemporáneos de Ikea  se integran a la perfección en un espacio ambientado en el s.XIX, y que tienen más similitudes con los muebles de esa época de lo que muchos podían pensar, pudiendo incluso pasar completamente desapercibidos ante los ojos de los visitantes.

La campaña tiene su versión digital con acciones concretas a partir del 14 de mayo en la web y las redes sociales de la marca (Facebook e Instagram) donde se anima a los seguidores a adivinar qué elementos de la compañía sueca se han escondido en el museo. 

Noticia relacionada:

La gran idea de Ikea: sofás en lugar de butacas de cine