Para comunicar este compromiso, FCB&FiRe ha creado una campaña centrada en una foto y un breve documental para alertar sobre el problema de la deforestación que causa el “cultivo indiscriminado” de palma y el consumo de aceite resultante. El equipo volverá en unos meses al mismo punto a comprobar si la foto se puede repetir o si la selva ha sido ya devastada.

Un equipo ha viajado hasta la selva de Indonesia a realizar una fotografía que podría ser irrepetible pronto si la deforestación en la zona sigue haciendo estragos. Dicha fotografía se ha tomado en la isla de Borneo, donde la imagen de un indefenso orangután que intentaba derribar a una excavadora para salvar su hogar se hizo viral recientemente en un vídeo grabado por la ONG International Animal Rescue. En el mismo viaje, Trapa se entrevistó con el director de dicha organización en el país.

La “fotografía irrepetible” será publicada en diversas revistas de moda, entre ellas, “Esquire”, “Elle”, “Marie Claire” o “Cosmopolitan”, y estará acompañada de una breve pieza documental que revela las causas del problema, además de ‘trailers-teaser’ e Instagram Stories que dirigen a la web Trapa.com

Sobre la campaña, Ángel Amador, director de comunicación de Trapa,  comenta que “es mucho más que una página de publicidad en prensa: es una fotografía que documenta y certifica que ese lugar hoy está vivo y mañana, si no miramos bien las etiquetas de lo que compramos, puede que no”. 

Sobre la decisión de eliminar el aceite de palma, Jesús Revuelta, director general creativo de FCB&FiRe, explica que “un comportamiento comunica mucho más que cualquier mensaje de publicidad convencional. En este caso, además de que el tema es trascendente, el contenido emite un juicio crítico, con lo que tenemos una buena base para ser relevantes entre cierta audiencia. Para nosotros es muy gratificante poder asesorar a la nueva Trapa en esta doble esfera que se entremezcla: decisiones de negocio que comunican por sí mismas, y creatividad aplicada al contenido”. 

Según explica la pieza documental, la industria aceitera nunca hubiera permitido hacer una foto que alerte sobre lo que está ocurriendo. Por eso, para no levantar sospechas, a la hora de pedir autorizaciones, hicieron creer a todo el mundo que se trataba de una sesión para una revista de moda, con la fotógrafa de moda Anne Roig y la modelo A. Ivanyuk. De hecho, en la ficha técnica del proyecto, se menciona a la productora barcelonesa Blua, pero no se han hecho públicos los nombres de las decenas de miembros de la productora indonesia, debido a las presiones que han recibido.