Este semanario llega a su número 1.300 y, aunque la ocasión sea propicia para ello, no queremos aprovecharla para mirarnos el ombligo. La semana pasada citábamos en nuestra hemeroteca un artículo de la publicación internacional Strategy+Business firmado por H.J. Holstein acerca de las inesperadas consecuencias que tiene en el mundo de los negocios la debilidad de los medios económicos provocada por la crisis publicitaria y el cambio de modelo.
Consecuencias que se extienden desde trasladar a los inversores información poco contrastada que puede derivar en decisiones equivocadas, a las enormes dificultades que encuentran los altos directivos para transmitir correctamente a públicos internos y externos cambios en sus estrategias empresariales. En nuestro modesto sector la crisis también ha hecho mella y ello está teniendo consecuencias poco deseadas, aparte de las propias y personalmente dolorosas que acompañan la adaptación al nuevo entorno, tales como estrategias de desprestigio tan descaradas que sonrojan y no engañan a nadie.
Téngase en cuenta que en los últimos años se había producido una inflación de títulos que nadie entendía muy bien, pero que se sostenía en un mercado pujante y en la poco meditada práctica del reparto para todos. Al reducirse el objeto a repartir, el exceso de títulos se ha manifestado en toda su rotundidad. Así que estamos inmersos, como otros sectores, en un proceso de reajuste. Pero, a diferencia de esos otros sectores, en el caso de la prensa, y no sólo la profesional, ese reajuste tiene componentes que no son estrictamente de mercado. La prensa es un poder, tanto la especializada como la general, y como tal poder muchas veces se sostiene más allá de su rentabilidad y de la lógica del mercado. Cualquiera podría señalar unos cuantos títulos que agonizan año tras año, pero que se mantienen porque alguien considera que su parcela de poder es suficiente como para sacar partido de ellos. Es un sino fatal de los medios que enturbia la libre competencia y que también afecta a este sector nuestro en el que la información y la imagen pueden tener un alto valor económico.
Publicaciones Profesionales, editora de Anuncios, Anuncios.com y Marketing News, sólo tiene una estrategia ante esta situación: redoblar su apuesta por la prensa auténticamente profesional e independiente, sin del sostén declarado o encubierto de ningún grupo. Casi treinta años en el mercado son suficientes para habernos hecho acreedores de esos dos calificativos, reconociendo aciertos y errores, como es lógico. No queremos decir con ello que seamos los únicos, en absoluto, y nos honra tener competidores duros y leales. Por ahora, esta apuesta está saliendo bien. Nuestros suscriptores están refrendándola con una fidelidad que nos emociona, y que se mantiene incluso por encima de situaciones empresariales complicadas. No ocultamos que eso supone, en estos tiempos difíciles, un enorme esfuerzo de gestión e imaginación, pero estamos seguros de que merece la pena y de que mantener e incluso mejorar la calidad del producto en estos tiempos es la mejor garantía de salir a flote y reforzados cuando pasen los efectos del tsunami económico y moral que afecta a la prensa. Por lo menos por nuestra parte, intentaremos que esos efectos indeseados de la situación no se perciban en la información sobre publicidad y marketing.