La actividad y la estructura de funcionamiento de nuestro cerebro están por lo tanto concebidos para crear. Somos creativos por naturaleza. Todos. Y todos estamos creando constantemente aunque no seamos conscientes de ello o no demos mayor trascendencia a cada creación. La experiencia de internet nos sirve por lo tanto para entender el funcionamiento de la mente y, en consecuencia, los mecanismos de la creatividad.

El hipertexto y la red neuronal de nuestro cerebro son lo que nos proporciona la posibilidad de desviar o ampliar los campos de información a partir del tema que nos ocupe en aquel momento. Y el poder y el instinto automático de pensar, el crear, que es en realidad dialogar consigo mismo, preguntarse cosas, buscar soluciones, integrar material al que vamos accediendo, replantearse lo que vamos sabiendo, haciéndonos preguntas, buscando respuestas, ordenando los nuevos contenidos.
Y con ello la naturaleza de internet, de cómo actuamos ante internet, coincide una vez más con nuestra propia naturaleza y nuestro propio comportamiento mental. Y se hace cierto en nosotros el Cluetrain Manifesto cuando relaciona internet con dialogar. www.tremendo.com/cluetrain/


La madre de todas las ideas


El ser humano, desde la antigüedad o desde la modernidad, ha estudiado la utilización sistemática de esta cualidad y esta estructura de funcionamiento de nuestro cerebro para aprovechar el potencial de nuestra creatividad.
Los métodos y los resultados de la creatividad son siempre derivados de este programa de almacenaje y procesamiento de la información.


Las figuras de la Retórica.- Sin que hayamos tenido que aprender de los antiguos, en nuestra vida cotidiana utilizamos o desciframos instintivamente el recurso de las figuras de la Retórica. Porque es coherente con el modo en que almacenamos, troceamos y recuperamos los recuerdos y significados en nuestra mente.


Cuando se nos presenta una ironía, una paradoja, una metáfora, etcétera nos encontramos con que hay un dato que no encaja con el conjunto de la oración. No hallamos una referencia en la mente que esté relacionada racionalmente. Y por lo tanto razonamos por localizar en nuestros fragmentados archivos un término que nos aclare el significado.
El creativo utiliza constantemente este recurso para hacer interesante y memorable su propuesta, porque sabe que ese proceso de hacer pensar produce en el receptor una actividad neuronal intensa la cual refuerza y establece la permanencia en el recuerdo de lo que se le ha dicho.


Por lo tanto, las figuras de la Retórica se basan en la explotación intencionada de la lógica. El programa de la lógica se llama silogismo y, para decirlo de una manera elemental pero útil, el silogismo se apoya en unos esquemas de razonamiento que se articulan alrededor de unas premisas y una conclusión.


- O cambias una de las premisas


- O tratas de encontrar otra premisa que se ha omitido interrumpiendo el silogismo actual y que te resulta desconocida


- O cambias la conclusión y esto condiciona los elementos de las premisas


Y toda idea que tengamos, toda creatividad que apliquemos, se basa en efectuar esta operación. 
Esto está en la base de todo el pensamiento creativo y de toda innovación.


Las figuras de la Retórica nos obligan a no pensar en una sola dirección y a través de un solo canal sino que nos dan alternativas para que podamos utilizar nuestra imaginación, tantear, acumular soluciones, seleccionar, enriquecer. Remover entre los fragmentos de conocimientos y recuerdos.


Es decir, usar el material y la información que tenemos dispersa en nuestra mente para efectuar conexiones, ideas, que nunca habríamos tenido si nuestras neuronas no actuaran en telaraña y los recuerdos estuvieran empaquetados y sellados como unidades completas.  (Puedes hallar ampliado este tema. Con la descripción y ejemplos de figuras de la retórica, en http://www.moline-consulting.com/la_fuerza_de_la_publicidad/flash.html#/410/)


Los mapas mentales.-Hace relativamente poco tiempo que han sido presentados y sistematizados como método para generar ideas. Pero en realidad responden a la manera que ha tenido desde siempre el ser humano para crear. Al aplicarlo como método disponemos conscientemente de una guía que nos ayude a excitar y exteriorizar de manera práctica y rápida ese funcionamiento del pensamiento y de los archivos de la mente que nos conducen a crear ideas nuevas. O sea que el método de los mapas mentales está directamente calcado del sistema de la ‘asociación de ideas’ que emplea nuestro cerebro constantemente, tal como hemos visto.


“El cerebro trabaja de forma asociativa, comparando, integrando y sintetizando a medida que funciona”.

“La asociación juega un papel dominante en casi toda función mental, y las palabras mismas no son una excepción”. (Charles Cave)


Toda simple palabra e idea tiene numerosas conexiones o apuntadores hacia otras ideas o conceptos.
Los mapas mentales, desarrollados por Tony Buzan, son un método efectivo para la generación de ideas por asociación.
Para hacer un mapa mental uno comienza en el centro de una página con el tema de partida y trabaja hacia afuera en todas direcciones produciendo una estructura creciente y organizada compuesta de palabras e imágenes claves.


Tony Buzan, que acuñó el término mapas mentales, los describe así:"...Un mapa mental consiste en una palabra o idea principal; alrededor de esta palabra se asocian 5 - 10 ideas principales relacionadas con este término. De nuevo se toma cada una de estas palabras y a esa se asocian 5 - 10 palabras principales relacionadas con cada uno de estos términos. A cada una de estas ideas se pueden asociar tantas otras".
Y concluye:“Los mapas mentales se asemejan en estructura a la memoria misma”.


El brainstorming.-Es la tarea de usar el cerebro en equipo. El brainstorming no es otra cosa que conectar y sumar las redes neuronales de un grupo de personas para acelerar y multiplicar la generación de ideas sirviéndose de esta capacidad creativa de ensamblar datos acumulados en unos y en otros, y los pensamientos que suscitan. Es decir, generar un ‘mapa mental’ colectivo. Sin que se tenga conscientemente la sensación de estar haciendo brainstorming, en las agencias este método se aplica constantemente y de manera informal pero decisiva, realmente productiva: en las conversaciones de los equipos creativos copy-art, en las reuniones con la dirección creativa, y en otras formas de contacto y de colaboración interdisciplinar que se hacen y deshacen todos los días.

Los mapas mentales están por lo tanto en la base del método de tener ideas llamado brainstorming.

La diferencia está entre buscar ideas individualmente o buscarlas colectivamente: actuar todos como un solo cerebro, y efectuar externamente las mismas operaciones que hace uno solo por su cuenta. Aquí sigue vigente, poderosamente vigente, la estructura de la mente y el hecho de pensar, tal como lo hemos descrito y luego encontrado en las figuras de la Retórica y en los mapas mentales.


Cuando en solitario pensamos en la solución de un problema, pensamos cosas que valen pero muchas más que no valen. Son esas cosas, algunas de ellas injustificables, que en la reunión salen a la superficie.
Por lo tanto, esos pensamientos que en solitario silenciamos, aquí hay que exponerlos a la luz. ¿Por qué?
Porque en la reunión, al igual que en el trabajo en solitario, la idea puede surgir como el resultado de una evolución que empieza quizás con una idea absurda pero que, dándole vueltas al asunto, va tomando cuerpo para conducir a la idea buena o para desvanecerse de nuevo. Es indispensable que a lo largo de la reunión se vayan tomando notas (cosa que por otra parte solemos hacer cuando ensuciamos la hoja de papel mientras pensamos individualmente sobre un problema creativo a resolver)


A veces una idea abandonada reaparece al cabo de un rato y, quién sabe, puede que tome una recta final y estalle en la gran idea. La adopción de la idea definitiva no tiene lugar de manera inmediata aunque a veces surja una solución cuya validez parezca evidente: debe haber una persona responsable del brainstorming que dejará dormir lo que haya salido, incluso otras ideas que de las que se ha tomado nota y que no parecieron adecuadas:


"No se puede llamar sesión de brainstorming a una reunión, a menos que el principio de aplazamiento del juicio no sea estrictamente seguido", dice Alex Osborn, que sistematizó y divulgó este método.