Y también podríamos citar a, los payasos de Micolor, o al Capitán Pescanova...todos ellos y algunos de sus compañeros de bloque se pasearon por la puerta del Congreso de los Diputados en la pasada jornada de puertas abiertas de la democrática institución. Y si muchas veces nos tentamos la ropa antes de decir que ha sido la primera vez de cualquier cosa, en este caso, estamos seguros de no equivocarnos si decimos que ha sido la primera vez en la historia que las marcas comerciales se han manifestado en España en una reivindicación política. Y estamos también seguros de que más de uno de los numerosos turistas que pasan cada día por la Plaza de las Cortes de Madrid y que fueron testigos de la curiosa acción pensarían que las marcas querían más espacio para anunciarse. ¡Que sorpresa se debieron llevar al enterarse, si se enteraron, de que lo que querían las marcas era una mayor limitación al tiempo publicitario en televisión! Pero así de absurda es la situación actual.
La plataforma del sector está consiguiendo cotas de notoriedad que no logró con su acción ante la Ley de Financiación de RTVE y es lógico que así sea, dado que ahora tiene una mayor experiencia. La notoriedad no presupone el éxito en la gestión, pero es un paso en la buena dirección porque, por una vez, los intereses de la publicidad y de los ciudadanos pueden correr a la par, cosa que no ocurría en el caso de RTVE. En la diabólica dinámica actual, menos publicidad es mejor que más publicidad, pero peor que nada de publicidad. Aprovechándose de ello por una vez, parece inteligente la idea de buscar apoyo en la propia ciudadanía. No sólo por eso, sino porque vemos cómo el Gobierno de Rodríguez Zapatero tiene una declarada tendencia a moverse con rapidez a favor del soplo de las masas de votantes, como ha ocurrido con el asunto de la propiedad intelectual y la futura Ley de Economía Sostenible.
Para empezar, parece que se endurecerá el régimen de sanciones, aunque sabemos lo difícil que resulta que un expediente administrativo en materia de publicidad televisiva llegue a substanciarse en una sanción. También lo sabe algún funcionario fulminantemente cesado este año. Para seguir, se ha escuchado ya a varios grupos (PNV, CiU, IU y UPyD) manifestarse a favor de los 12 minutos, por lo que la aritmética electoral está empezando a jugar esta vez a favor de la coalición. Es decir, que si desde el principio se vieron pocas opciones para el éxito en la Ley de Financiación de RTVE, en esta ocasión las vibraciones son mucho mejores. Queda quizás un empujón: ir más allá de un acción de guerrilla, por notoria que sea, y pensar en utilizar otras armas, incluida la propia publicidad, para conseguir una limitación razonable de la publicidad. Sería lógico, aunque siga sonando algo raro.