La mitad de todas estas empresas pretende subir precios en línea con la inflación, y solo el 13% se atreve a ir más allá

Menos de dos tercios de las empresas consideran que las ventas son el principal motor del crecimiento rentable. Otro 22% recurre a la reducción de costes, mientras que solo el 12% cree que puede impulsar el beneficio ajustando los precios. Estos son los insights clave del Estudio Global de Precios 2019, realizado por la consultora Simon-Kucher & Partners. 

La mayoría de los CEOs son conscientes de la importancia de los aumentos de precios, ya que el 78% de las compañías planean aumentarlos este año. Sin embargo, los objetivos no son demasiado ambiciosos. La mitad de todas estas empresas pretende subir precios en línea con la inflación, y solo el 13% se atreve a ir más allá. Teniendo en cuenta la baja tasa de éxito cuando se trata de implantar las subidas de precios, estos objetivos no son suficientemente altos para asegurar la rentabilidad a largo plazo. Según el estudio, dos tercios de los participantes lograron menos de la mitad de los aumentos de precio planificados durante el año pasado.

Más guerras de precios que hace dos años

Más de dos tercios de las empresas encuestadas han experimentado una mayor presión en precios en los últimos dos años. Además, el 57% de las empresas informa que actualmente están involucradas en una guerra de precios (2017: 47%). Hace dos años, el 77% estaba convencido de que sus competidores habían empezado una guerra de precios, pero este año, solo el 44% cree lo mismo. De hecho, un tercio dice son que ellos mismos quienes inician la guerra de precios.

El impacto de la inversión en digitalización

Casi tres cuartos de las compañías afirman que han invertido en iniciativas de digitalización en los últimos tres años. De estos, el 61% de los encuestados mencionó el crecimiento de ingresos como uno de los motivos fundamentales. El 40% de las empresas espera que sus iniciativas de digitalización tengan un efecto de incremento de ingresos, reducción de costes y mayor eficiencia.

La mitad de los encuestados explica que sus iniciativas de digitalización han generado efectos positivos en sus ingresos. Sin embargo, hace dos años, este sentimiento era diferente. En la encuesta de 2017, menos de una cuarta parte de las empresas observó efectos positivos en sus ingresos.