
Carolyn Baird, coautora del estudio, declaró al mismo medio que esta investigación muestra una buena oportunidad a las marcas para rentabilizar su presencia en las redes sociales. Cuando un consumidor adquiere algo de valor para él, lo publica a través de plataformas como Facebook o Twitter, hecho que crea una cadena de información que puede ser recibida por multitud de posibles compradores.
Desde 2009, cada vez más marcas han decidido estar presentes en las redes sociales según el estudio y algunas de ellas están ansiosas por dejar huella en estos espacios virtuales.
No obstante, la investigación demuestra que una gran mayoría de los usuarios de estas plataformas centra su uso en mantener contacto con familiares y amigos de manera ocasional. Además, el 60% de ellos dice que debe que estar convencido de la honestidad de una marca al comunicar antes de interactuar con ella.