El ICC se situó en -32,7, dato que mejora en casi diez puntos al peor dato, alcanzado en mayo (-42,1). La opinión general sobre la situación económica se ha hecho menos negativa, aunque los datos reflejan todavía una gran preocupación.

Han mejorado los resultados en cuanto al momento para realizar grandes compras, aunque todavía continúan en niveles muy negativos, y a la valoración de la situación económica familiar. La previsión de la situación económica del hogar dentro de seis meses se mueve al alza, pero en menor medida que los anteriores.

Crisis

El 53,6% considera que la crisis está afectando mucho o bastante a la economía familiar. Sólo el 18,4% cree que esta situación está afectándoles poco o nada.

En general, las familias están viviendo la crisis, lo que conlleva que se hayan reducido los niveles de consumo. Esto ocurre, aunque en diferentes porcentajes, en todos los niveles de la escala social. La más afectada, la clase media o baja (60%), y la menos, la alta, (34,1%).

Precios

La presión sobre los precios continuará siendo baja. La aversión al riesgo se centra en los productos y servicios a largo plazo, como coches, reformas en la casa, productos financieros o grandes viajes.

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