El 93% de las marcas y el 94% de las agencias coinciden en que la IA está mejorando la personalización, pero la realidad es que solo una de cada cinco declara que la ha integrado plenamente en todos los canales. Estos son de los datos que ofrece "El Estado de la Personalización en el Marketing Digital”, un nuevo informe de investigación elaborado por StackAdapt, la plataforma de publicidad y orquestación basada en IA, en colaboración con Ascend2 y en el que se examina cómo las marcas y las agencias están utilizando la personalización en la actualidad, qué les frena y cómo la inteligencia artificial y la coordinación multicanal están dando forma a la próxima fase del marketing personalizado.

El estudio revela que la práctica totalidad de las agencias encuestadas, el 99%, cree que la personalización en el marketing digital impulsa directamente el crecimiento de los ingresos de los clientes. Pero para el 77 % de los profesionales del marketing de las agencias cuantificar y comunicar los resultados de las campañas de marketing personalizadas sigue siendo un reto.

Una de las conclusiones principales de la investigación es que los datos fragmentados, las herramientas desconectadas y las mediciones limitadas siguen impidiendo que los equipos conviertan las estrategias de personalización en un impacto escalable y multicanal.

Casi la mitad de las agencias señalan la unificación de datos, la optimización creativa impulsada por la IA y la coordinación entre canales como los avances que más influirán en la personalización en los próximos dos o tres años.

A pesar de estos retos, la inversión se está acelerando. El 87% de las marcas tiene previsto aumentar su gasto en personalización en 2026, pero solo un pequeño porcentaje está activando tácticas probadas y de alta intención o ampliando la personalización más allá de los canales propios.

Según un comunicado, la encuesta recopiló las respuestas de 285 especialistas en marketing de marcas y 183 especialistas en marketing de agencias de Estados Unidos y Canadá. Los encuestados representaban a organizaciones con más de 10 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales y se identificaban a sí mismos como responsables de la toma de decisiones en puestos directivos y superiores. El estudio se llevó a cabo en octubre de 2025 y se presentó con un nivel de confianza del 95%.