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En sus sucesivas ediciones, el informe patrocinado por Vente-privee y elaborado por Modaes.es muestra cómo las preocupaciones y esfuerzos de estas empresas se han centrado cada vez más en el sector digital. De hecho, en el Barómetro de 2018 el canal online se posiciona por primera vez en primera posición como canal de distribución que, según las empresas, será el más importante a medio y largo plazo. En concreto, suscriben esta afirmación el 32% de las compañías, seguido del 28% que apunta al canal multimarca o el 19% que apuesta por las tiendas propias. En la edición anterior, sólo el 18% de las empresas identificaban al comercio electrónico como el canal más importante para su negocio a medio y largo plazo, y en 2016, el 16%.

 En 2015 solo el 10% de las empresas que habían reforzado su equipo directivo apuntaban a la división online como principal área de refuerzo

El comercio electrónico también ha sido en los últimos años un motor para la creación de empleo en las empresas de moda y ha llevado también a las compañías a modificar su estructura directiva para hacer frente a estos nuevos tiempos. En este sentido, en 2015 solo el 10% de las empresas que habían reforzado su equipo directivo apuntaban a la división online como principal área de refuerzo. Esta tasa pasó de un 17% en 2016 y un 23% en 2017, al 28% en 2018, cuando se situó por delante de otras áreas directivas clave en moda como expansión, producto o finanzas.

Además, en la última edición del barómetro el 63% de las empresas apuntan que prevén aumentar su plantilla destinada al e-commerce, una tendencia que se ha mantenido en las últimas ediciones del informe. La digitalización de la moda ha llevado a la creación de nuevos departamentos y divisiones en el seno de las empresas, que han introducido en los últimos años nuevos perfiles profesionales para hacer frente a los retos de la revolución tecnológica.

La omnicanalidad, una prioridad para las empresas de moda

La percepción sobre qué aporta la Red al negocio de las empresas de moda también ha ido cambiando en los últimos años y, más recientemente, la omnicanalidad se ha convertido en un vector de transformación prioritario para estas compañías. En 2012, por ejemplo, sólo el 65% de las empresas tenía tienda online propia, una tasa que fue acercándose al 100% en las ediciones sucesivas del estudio. Asimismo, en el barómetro de 2016 el 48% de las empresas apuntaban que tener presencia en internet les permitía principalmente reforzar su imagen de marca, mientras que para el 37% tener presencia en la Red les ofrecía la posibilidad de llegar a nuevos públicos que quizás no podrían haber alcanzado si no hubieran tenido presencia online.  

A medida que la distribución de moda por internet se ha generalizado, las preocupaciones de las empresas han pasado a ser otras. Por ejemplo, en la última edición del Barómetro el 86% de las compañías aseguran que han adaptado sus procesos a la omnicanalidad, algo que se ha convertido en una exigencia de los consumidores. Pese a ello, son pocas, solo el 3%, las que opinan que han finalizado este proceso de adaptación: el 97% cree que la transformación de la distribución continuará en el futuro.

Auge del canal online

El canal online tiene sin duda un peso importantísimo para las empresas del sector. Ellas lo saben y así se ha visto reflejado en el estudio de 2018, en el que nueve de cada diez empresas prevén que sus ventas a través de internet aumentarán. De hecho, el 76% de las compañías creen que este incremento se producirá sin ninguna duda, en comparación al 69% del año anterior.

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