ElRubius

La sintonía con la empresa es lo que más valora un influencer a la hora de trabajar con una marca. Esto incluye sentirse cómodo anunciando un producto o servicio, haberlo testado, estar satisfecho o ser consumidor habitual. Además, favorece esta relación publicitaria que la marca no haya trabajado con influencers de dudosa reputación y su propia popularidad, es decir que sea reconocida por un gran número de seguidores. El 60% de los influencers encuestados coloca la sintonía con la marca en primera posición en importancia, por delante de otras variables como la creatividad, la exclusividad, la mejora de la imagen y el presupuesto acordado. Además, ocho de cada diez influencers prioriza la sintonía con la marca por encima del presupuesto.

Siguiendo de cerca la sintonía aparece la segunda variable más valorada: la creatividad. Que la marca ofrezca manga ancha a los influencers a la hora de publicitar sus productos, no controle demasiado su trabajo y no corte las alas de su creatividad, además de sentirse respaldado como profesionales es lo segundo más valorado por el 50% de los influencers

El presupuesto aparece tras la creatividad, como la tercera variable más valorada por los influencers encuestados, solo por encima de la mejora de la imagen y la exclusividad. Estar de acuerdo con el precio y alcanzar lo que ya se conoce como salario emocional, es decir, que la marca apoye al influencer y le ayude a realizar el trabajo de manera positiva (horarios, conciliación…) es menos importante que la sintonía y la creatividad para el 90% de los encuestados. 

La cuarta variable mejor considerada es la mejora la imagen del influencer, por ejemplo, a través de campañas sensibilizadas con el medioambiente.  El 80% de los encuestados sitúa esta condición solo por encima de la exclusividad, la variable peor valorada. 
Y es que lo que menos pesa a la hora de ultimar la relación contractual con una empresa es la exclusividad. O lo que es lo mismo, que la marca solo apueste por ellos como cara visible durante una campaña publicitaria y no compartirla con otros influencers. Más del 80% de los influencers encuestados coloca esta variable en último lugar. 

“Es importante que las marcas dejen de ver al influencer como una valla publicitaria con muchos seguidores”, ha asegurado Patricia Ratia, cofundadora de SamyRoad y directora financiera de esta startup española que ya ha realizado casi 500 campañas para 100 marcas y ha trabajado con más de 8.000 influencers de todo el mundo. “Marca e influencer deben estar alineados y establecer una relación que trascienda lo puramente contractual para lograr un buen retorno. En definitiva, hay que conseguir que el influencer tenga afinidad tanto con la marca como con el proyecto porque compartan valores. Se trata de establecer una relación y una vinculación real entre ambos”, asegura Ratia.