La inteligencia artificial (IA) está cobrando cada vez más importancia en nuestras vidas. Existen conocidos ejemplos como Siri, Cortana o Alexa, pero también hay muchas aplicaciones que usan la IA como las búsquedas en Google, los precios en Uber o las recomendaciones de películas en Netflix.

Estas innovaciones no solo afectan a la vida cotidiana de los consumidores, sino que también tienen un gran impacto en las aplicaciones empresariales, como la publicidad digital. Los anuncios son ahora mucho más específicos y personalizados que nunca, principalmente debido a la enorme cantidad de datos y análisis que se aprovechan en tiempo real. Al implementar la IA dentro de sus estrategias de publicidad digital, las marcas son capaces de obtener los productos más relevantes para cada consumidor en el momento que se registran más posibilidades de compra.

La innovación está acelerando a un ritmo vertiginoso, todo ello gracias a las empresas tecnológicas que han continuado invirtiendo miles de millones en I+D. La industria de la publicidad digital ha sido especialmente rápida en cosechar los beneficios de la IA y las formas en que puede mejorar tanto la experiencia del anunciante como la del consumidor.

Para comprender por qué la IA ha tenido un impacto tan positivo, es importante analizar algunos de los fundamentos de la tecnología. Permite un aprendizaje rápido y un reconocimiento de patrones sofisticado. Por otro lado, cuando se aplica en la publicidad digital,  produce anuncios relevantes capaces de generar decisiones en los consumidores, lo que lleva a un aumento del ROI.

Las plataformas de inteligencia artificial se retroalimentan a medida que procesan los datos de compra online e incluso offline. Esto supone una ventaja para los marketers, ya que no tienen que preocuparse por la segmentación de los datos. La IA analiza los datos de cada usuario y es capaz de predecir lo que el consumidor quiere.

A pesar de que los anuncios de IA están automatizados, los marketers deben seguir formando parte de la imagen. Por ejemplo, los aviones pasan la mayor parte del tiempo con piloto automático, pero sigue habiendo pilotos humanos que pasan aproximadamente el 7% del tiempo pilotando.

Por lo tanto, hay que tener algunos factores en cuenta:

  1. La IA beneficia a consumidores y anunciantes. Cuando se trata de la tecnología publicitaria tradicional, la atención se centra en el alcance, la conversión y los costes de adquisición de clientes, dejando al margen al consumidor. Por ello, no es de extrañar que nos planteemos si esos anuncios pueden ser perjudiciales para una marca. La IA ofrece a los marketers la oportunidad de comprender mejor a sus consumidores y ofrecerles anuncios personalizados, lo que lleva a estrechar lazos entre ambos.
  2. La IA depende de la calidad de los datos. Para que la IA funcione, deben participar los partners adecuados y personal especializado para sacar el máximo provecho a los datos. Así, los analistas, por ejemplo, son necesarios para separar los datos de baja calidad y al mismo tiempo monitorear y ajustar los modelos según sea necesario, obteniendo de este modo unas predicciones lo más precisas posibles.
  3. Contexto. Mientras que los anuncios personalizados ofrecen productos que probablemente interesen más a los usuarios, los anuncios de IA se centran en el contexto. Es una distinción a tener en cuenta, ya que los datos recogidos a lo largo del customer journey pueden ser ambiguos y confusos. ¿Por qué un usuario hace clic en un enlace o abandona una aplicación? Probablemente, la analítica de datos no responda a estas preguntas, pero la IA sí lo hace. Los algoritmos que trata la IA encuentran patrones que pueden ser sorprendentes y poco intuitivos, lo que conduce a percepciones que equilibran la balanza con el gasto publicitario.

Resultado final

Cada año, surgen nuevas tecnologías que cambian la forma en que las empresas interactúan con los consumidores. Mientras que algunas tecnologías se desvanecen, otras continúan siendo implementadas en las compañías de pequeño y gran tamaño. Aunque la IA está dando todavía sus primeros pasos, ya ha cambiado significativamente la industria de la publicidad digital. Para aquellas marcas que buscan diferenciarse de la competencia, es el momento de ponerse manos a la obra con la inteligencia artificial.