El anuncio, inspirado en la escena del sacrificio de la película protagonizada por Tom Hanks “Joe contra el volcán”, tuvo el coste de "dos bolsas grandes de Doritos, dos botes de salsa y Blu-Tack". El anuncio, llamado Tribe, usa la tecnología de stop-motion para contar una historia basada en el humor.

Matt Bowron y John Addis ganaron con esta idea el concurso de contenidos generados por el consumidor que la marca puso en marcha bajo el nombre “You make it, we play it". (Tú lo haces, nosotros le damos al play”), en el que compitieron con otros 900 spots. Esta pareja de amigos se ha llevado de premio 20.000 libras y acudir al Festival de Publicidad de Cannes.

Este anuncio es mucho más barato que el creado por Nils Elder, de 25 años, para Pringles en otro concurso de este tipo, ya que a éste le costó 300 libras.

"Algunos anuncios carísimos hechos por agencies son terribles por lo que los anuncios creados por los consumidores no son mala idea, pero probablemente solo funcionan para determinados anunciantes. Seguramente no veremos uno de BMW. Anuncios sin glamour funcionan para marcas como Pringles y Doritos siempre y cuando estén suficientemente bien hechos”, ha declarado al diario The Guardian Jason Smith, TV manager de Carat.