Redacción

“Los anunciantes necesitan más confianza en el sentido que ahora conviven diferentes formas de hacer llegar los mensajes al público. Los anuncios de televisión contribuyen a simplificar la decisión de compra”, declara en Adweek el director de investigación Joe Rubinson, que incide en la actitud relajada con la que en muchas ocasiones se ve la pequeña pantalla, lo que influye directamente en la eficacia del mensaje. Los resultados, por ejemplo, del caso de la empresa Point Logic, en el que se valoraban veinticinco cuestiones entre 2004 y 2007, permitieron comprobar cómo la televisión se desplazó desde la séptima a la cuarta plaza en cuanto al número de personas impactadas por cada 1.000 dólares de inversión. El medio audiovisual mantuvo el liderazgo en cuanto a la notoriedad de las marcas. Para la investigación ARF también contó con las aportaciones de IRI, ARS, PM Group, Dratfield, Martketing Evolution y Millward Brown/Dinamic Logic, con unos casos prácticos implementados en el periodo 1990-2008. “Todos los parámetros estudiados mejoran a medida que se incrementan las impresiones en televisión”, apostilló Rubinson.