Redacción

Nielsen concluye que este giro de la actividad on line tiene consecuencias para medios y anunciantes. Para los primeros, las redes sociales se están llevando tiempo de los usuarios que antes pasaban en otros medios. Para los anunciantes, el fenómeno en esta etapa representa muchas promesas no cumplidas para conseguir una conexión más profunda con los consumidores que son más difíciles de encontrar en ambientes sociales.Esta consultora destaca que el gran reto para la publicidad es moverse del rol actual que interrumpe a unirse a las conversaciones. Esto significa que los anunciantes necesitan encontrar maneras de añadir valor a las experiencias de los usuarios.Nielsen ha estimado que alrededor de dos terceras partes del mundo visitaron una red social en 2008.