En concreto, siete de cada diez españoles declara que consumiría más productos orgánicos, productos que han sido elaborados de acuerdo con algunas restricciones relacionadas con el medio ambiente, el paisaje, el bienestar animal y los métodos de producción, si su precio fuera más bajo.
El estudio, realizado en siete países europeos, muestra cómo estos aspectos de disponibilidad y oferta no se mencionan en el resto de países y sólo constituyen un freno en España.
En España, el 11% de los ciudadanos declara consumir productos orgánicos de manera diaria, mientras que un 14% lo hace con frecuencia semanal y un 20% mensualmente. Uno de cada cuatro españoles por su parte declara no consumir nunca productos orgánicos.
La salud es el principal motivo para consumir productos orgánicos: más de la mitad de los españoles declara que consume estos productos porque son más sanos. Otros motivos que se mencionan, aunque con menor incidencia son el cuidado del medio ambiente o que tienen mejor sabor.
Guillermo Belenchón, director del sector Consumer de TNS en Madrid, comenta en un comunicado que "a pesar de que España es el mayor productor de productos orgánicos a nivel europeo, no presenta un índice de consumo elevado, lo que nos indica que se trata de productos destinados en mayor medida a la exportación, y no al consumo interno. Se pone de manifiesto una gran oportunidad de universalizar el consumo de productos orgánicos entre la población, ya sea ajustando los precios o mejorando la disponibilidad y oferta en los establecimientos."


