Además, si dividimos por sexo, los hombres estarían mucho más expuestos; el 16% siente cierta debilidad por los patrocinadores olímpicos, frente al 9% de las féminas.

Los europeos que afirman ser más inmunes a los encantos del “mecenazgo deportivo” son noruegos y belgas, donde poco más del 2% de su población dice verse influenciada a la hora de escoger lo que se lleva a casa.

En cuanto al país anfitrión, las estadísticas señalan que no dan tanta importancia a quien patrocine el evento, pues apenas algo más del 6% de los ingleses afirma tener una mayor inclinación por las “marcas olímpicas”. Lo mismo les ocurre a la hora de practicar deporte, sólo el 8% declara que los Juegos Olímpicos han supuesto una motivación para ponerse más en forma.

En este terreno del ejercicio físico, los lusos ganan la batalla, más del 16% encuentra en Londres 2012 una fuente de energía para calzarse las zapatillas. Por detrás de los portugueses quedamos nosotros, el 10% de los españoles ve ahora una oportunidad de bajar los kilitos de más, que no se volverá a repetir hasta dentro de cuatro años.