La inflación en alimentación, que se mantiene en el 2%, obliga a los hogares a seguir buscando opciones más baratas. La marca de la distribución alcanza una cuota de mercado del 33% hasta agosto y el canal precio recibe el 32% del gasto.

Sin embargo el consumidor está utilizando otras fórmulas adicionales para ahorrar, que pasan por aprovechar mejor la comida preparada en el hogar: en 2012 ha aumentado el número de amas de casa que cocinan más cantidad para guardar para otra ocasión, que congelan parte de lo que han cocinado, y por ende acaban tirando menos comida; por otra las despensas pierden cada vez más importancia en los hogares.

Mientras en la zona mediterránea el consumo logra crecer, hasta un +9,5% en Andalucía o un +7,2% en Valencia versus el año 2008, en la zona norte se está experimentando un freno en la demanda de casi un -5% en el País Vasco o un -4% en Galicia.
En términos de comportamiento de compra los madrileños son los que menos frecuentan las tiendas: 84 días al año frente a los 93 de los valencianos y aunque todas las comunidades han reducido el tamaño de sus cestas para ajustar su presupuesto, Cataluña, con un desarrollo importante del canal especialista, encabeza el ranking del gasto total anual con 4.619 euros por hogar mientras que Madrid es la Comunidad menos gastadora con 4.130 euros al año.