El 49% de los españoles dice que es regular, pero el 36% afirma que es directamente malo; por apenas el 13% que piensa que es un buen momento y un 1% que opina que es excelente.
Esta opinión negativa sobre las compras es mayoritaria en toda Europa: el 25% de los europeos cree que es mal momento de comprar, un 45% no lo ve bueno; el 25% piensa que sí es un buen momento; y un 2% lo considera excelente.
La influencia de la situación económica es clara en casi todos los aspectos de la vida, hasta el punto de que el 86% (4 puntos más que el 2º trimestre) de los españoles dicen haber cambiado sus hábitos de compra respecto al año pasado para ahorrar en los gastos del hogar, bastante por encima de la media europea del 65%.
Al 18% de los españoles participantes en el estudio no les queda dinero después de cubrir sus necesidades básicas, al igual que hace un año. Y entre los que les queda algo de dinero, el 41% lo destina al ocio fuera de casa, el 37% a ahorrar; el 29% a ropa, un 25% a vacaciones, el 24% a cancelar deudas y préstamos, el 18% a mejoras en la casa y decoración, el 16% a nuevas tecnologías, un 6% a planes de pensiones, y también un 6% invierte en bolsa o en fondos. A medida que avanza el año vemos que disminuye la intención de compra de ropa, nuevas tecnologías, y sobre todo la cancelación de deudas y préstamos. Y aún más drástico es el descenso de los que tenían pensado gastarse el dinero ocio fuera de casa.
Las acciones que toman los españoles para ahorrar son gastar menos en ocio fuera de casa (69%), en facturas de gas y electricidad (65%), en gastos de telefonía (58%), en ropa nueva (56%), en vacaciones y recesos cortos (51%), en comprar alimentos de marcas más económicas (48%); utilizar el coche con menos frecuencia (48%), demorar la adquisición de tecnología más moderna (37%), disminuir las comidas por encargo (35%), eliminar las vacaciones anuales (34%), fumar menos (28%), reducir las bebidas alcohólicas o comprar marcas más baratas (26%), demorar la sustitución de los principales artículos del hogar (25%), realizar menos actividades de ocio en el hogar (19%), y buscar mejores acuerdos económicos en la hipoteca, el seguro, etc (18%).
Gran parte de los encuestados señalan que mantendrán estas medidas de ahorro cuando la situación económica mejore, sobre todo cuando hablamos de disminuir las facturas de gas y electricidad así como del teléfono: el 49% intentará seguir gastando menos en gas y electricidad, un 28% en telefonía, un 31% en intentar utilizar menos el coche, y un 20% en comprar alimentos de marcas más económicas. Solamente un 22% mantendría su intención de ahorrar en ocio fuera de casa, y el 21% en ropa nueva.
La Encuesta Global de Nielsen sobre la Confianza del Consumidor e Intenciones de Compra se realizó a más de 29.000 usuarios de Internet en 58 países de Asia Pacífico, Europa, Latinoamérica, Medio Oriente/África y Norteamérica.