
El trabajo, del que destaca sus principales conclusiones Financial Times, se basa en 15.000 entrevistas a jóvenes de 24 países, entre ellos España.
Entre los resultados, el estudio muestra que la economía es el factor que más está influyendo en esta generación, ya que el 68% de los encuestados se muestra “personalmente afectado” por la crisis económica global. En España, Italia y Grecia el porcentaje sube a más del 80%.
La inestabilidad económica está llevando a sentir inseguridad en el empleo. De hecho el desempleo es el asunto que más jóvenes quieren que se solucione, por encima del hambre en el mundo. Cerca de la mitad de los encuestados cree que habrá menos seguridad en el trabajo. Solo un cuarto de los entrevistados creen que ganarán más que sus padres (versus un 38% que lo pensaba en el estudio de 2006).
La crisis afecta a sus conceptos de felicidad y éxito. Es una generación mucho más cercana a su familia y a su entorno. Su definición de éxito es ser feliz. Atributos como ser rico, tener buena imagen, ser famoso o conducir un buen coche no es tan importante para ellos como lo fue para las generaciones anteriores.