El análisis, realizado con motivo del Mobile World Congress (MWC) celebrada en Barcelona, muestra cómo la revolución móvil ha convertido a España en el país europeo donde más han crecido las compras a través del móvil, siendo la música, los libros electrónicos y “apps” de pago los servicios más adquiridos por los usuarios.

Tras haber cerrado 2012 con un crecimiento en España del 70% según datos de la MMA, el comercio electrónico seguirá ganando protagonismo en los próximos años. De hecho se espera que el comercio electrónico móvil se multiplique por siete en los próximos cinco años y alcance los 19.000 millones de euros en Europa.

Según el vicepresidente para España e Italia de Madvertise, Paolo Vanossi, “el futuro del comercio electrónico será móvil. No es de extrañar que España sea uno de los países donde mejor funciona cuando más del 60% de los teléfonos móviles son smartphones. Estos datos obligan a las empresas a desarrollar estrategias enfocadas al comercio electrónico móvil para poder llegar a su público objetivo'.

Los pagos móviles, una tendencia a futuro
Asimismo, el estudio también refleja cómo nuevas tecnologías de pago a través del móvil comienzan a abrirse paso en el mercado como aliados de las empresas para impulsar sus ventas, aumentar el tráfico y fomentar su compromiso con los usuarios.

Entre los nuevos sistemas que ayudarán al comercio electrónico a seguir creciendo se encuentran las “m.sites”-páginas específicas diseñadas para en smartphones- así como los servicios basados en la geolocalización, muy utilizados por los anunciantes en tiempos de crisis para atraer a los usuarios a través del fenómeno “cuponing”. Esto, a su vez, permite multiplicar por diez el impacto de los mensajes y garantizar un mejor retorno de la inversión.

También la tecnología NFC ayudará al comercio electrónico a consolidarse en España. También estos años vendrán marcados por la expansión y desarrollo de aplicaciones de banca móvil, poniendo en marcha proyectos de monedero móvil, que harán mucho fácil la compra a través de los smartphones. Precisamente, el sector bancario ya destinó el año pasado gran parte de su presupuesto global de marketing a tecnología y apps móviles.