
El Black Friday permitió incrementar el volumen de compras y la facturación de la semana. En unidades, el crecimiento fue del 4,9% y en valor, del 6,5%.
El estudio también destaca que la semana del Black Friday no consiguió movilizar a más compradores, pero sí que los que aprovecharon el evento se gastaran más, aprovechando los descuentos especiales: aumentó la media de prendas adquiridas (3,2 respecto a 2,7 unidades del año anterior en la misma fecha) y el gasto medio (50 euros respecto a los 41,1 del año anterior).
El Black Friday consiguió que en esa semana el 35,2% de todo lo comprado se haya hecho con descuento (el año anterior ese porcentaje era del 31,2%).