Así, mientras que el momento sí es bueno para realizar compras en categorías que no supongan un gasto importante y representen una alta recompensa personal, el consumidor español es más cauteloso cuando se trata de inversiones más relevantes.

El informe, por otro lado, muestra la polarización existente en la sociedad respecto a la seguridad en los ingresos: algo más de la mitad de los entrevistados considera que sus ingresos se mantendrán en los próximos meses (54,8%), mientras que un 8,6% cree que podrían aumentar.  Un 14,0% cree que sus ingresos pueden bajar y a otro 22% le resulta difícil saber cómo evolucionarán.

Aunque las expectativas para el consumo son positivas. Entre otras cosas porque, según  indica esta investigación, se observa una “ligera mejora en la apreciación de la evolución del desempleo impulsada por el sentimiento de seguridad de aquéllos que lo tienen”. Así, los expertos de Millward Brown Iberia  especifican que se están produciendo pequeños movimientos en el sector del consumo: “de forma paralela al progresivo aumento en el índice de confianza, a lo largo de 2014 también se ha experimentado una mejora en las ventas de coches así como en el desendeudamiento de las familias”.

Marcas conocidas

Al hilo de recientes estudios que muestran una desaceleración de las marcas de distribuidor, el informe apunta que a lo largo de este año se asistirá a una “reactivación del consumo de marcas conocidas en los sectores de status alto y medio alto”, mientras que las marcas blancas continúan siendo la elección mayoritaria; si bien, señala que en el último año y medio se ha producido una disminución en el consumo de estas últimas, pasando del 57,2% registrado en abril de 2013 al 40,4% en 2014.

En definitiva, “los supervivientes de la crisis ven el futuro con cierta tranquilidad”, apuntan desde Millward Brown, “y el paso del tiempo contribuye a incrementar esta sensación dándole un aire de permanencia”.