
Durante la investigación, realizada en el mercado británico, se desarrolló un experimento con pruebas reales de dispositivos en el día a día de 14 personas (adultos, ‘early adopters’ y jóvenes). Estos participantes utilizaron durante un mes relojes inteligentes, pulseras de ‘fitness’, monitores para el corazón, cámaras y anillos inteligentes. Así pudieron experimentar el impacto que estos dispositivos pueden suponer en sus vidas, y qué usos les pueden dar. Además, se realizaron diferentes ‘workshops’, entrevistas a expertos y encuesta a usuarios de ‘smartphones’.
Las seis necesidades que los ‘wearables’ van a cubrir:
1. Flujo: facilitar actos en la vida cotidiana. Por ejemplo, abrir el coche o pedir un café antes de llegar al bar, sin esperar colas. Esta es la necesidad más demandada por los participantes en el estudio.
2. Reflexión: si se usa un ‘wearable’ durante un tiempo determinado, este proporciona suficientes datos como para que el usuario se analice en ese periodo y reflexione cómo mejorar su vida (en temas de actividades, bienestar, productividad, etc.).
3. Afinidad: facilitar la conexión con la familia, amigos o grupos de interés compartidos (por ejemplo, el envío de abrazos o los latidos del corazón).
4. Rendimiento: ayudando a mejorar el rendimiento deportivo.
5. Valor del intercambio: permitir el seguimiento de datos a cambio de un beneficio para el usuario (descuentos, cupones…).
6. Expresión personal: los ‘wearables’ se usan para verse y sentirse bien, por su diseño y materiales (es algo cool, moderno).
Áreas de interés para los anunciantes
Este trabajo identifica una serie de áreas en las que las marcas pueden aprovecharse del cambio a las tecnologías ‘wearables’:
1. Notificaciones ‘push’: para comunicar ofertas de un establecimiento en el que nos encontramos o mensajes motivadores en una carrera...
2. Búsquedas de pago. En Estados Unidos el 41% de las búsquedas en ‘smartphones’ ya se producen por voz, algo que se generalizará en el caso de estas nuevas tecnologías.
3. Personalización de contenido basada en datos.
4. Ofrecer servicios diferenciados para el usuario.
5. Ofrecer experiencias de valor.