Se trata de un modelo de análisis que evalúa de forma rigurosa las expresiones que de forma voluntaria se emiten en internet y su impacto en las dimensiones que configuran la reputación corporativa: oferta, innovación, finanzas, trabajo, ciudadanía, liderazgo y gobierno corporativo.

Tendencias en 2016: Moda el sector mejor valorado

A diferencia de años anteriores, en esta edición el sector Moda es el mejor valorado y el que genera un mayor conocimiento, posicionándose como el principal sector en términos de reputación y desbancando a Electrónica de consumo de ese puesto. Su apuesta por la Innovación»y el posicionamiento de sus canales corporativos ha mejorado el conocimiento sobre el sector y la percepción de los clientes. Además, se vislumbra la recuperación económica de las empresas.  La dimensión “Finanzas” es la mejor valorada por los interlocutores en comparación con el resto, situándose por delante de “Liderazgo” e “Innovación”.

Por otro lado, la dilución de las fronteras entre lo público y lo privado obliga a las compañías a comunicar de forma responsable sin eludir información valiosa. En este sentido, las compañías todavía no han reaccionado favorablemente, ya que la dimensión “Gobernanza” es, año tras año, la peor posicionada, poniendo en evidencia la transparencia de las empresas.

También se puede apreciar una conversación crítica relativa al empleo. La dimensión “Trabajo” es una de las que ha generado mayor número de expresiones críticas, duplicando el número con respecto a la edición anterior.  Además, Facebook pasa a convertirse en la red más crítica, desbancando a Twitter, como principal espacio hostil.

Además, los datos de esta edición ponen de manifiesto la ausencia de personas con identidad digital vinculadas a las compañías que logren humanizar o personalizar la comunicación de la marca. El interlocutor “Empleados” es uno de los grupos con menor presencia en la Red junto a “Accionistas” e “Inversores”.

Por último, las compañías desarrollan múltiples proyectos para contribuir favorablemente en las sociedades en las que operan y tratan de alinear las acciones que emprenden con la razón de ser de su organización. Sin embargo, la dimensión “Ciudadanía” no genera el suficiente conocimiento a pesar de los proyectos que las compañías desarrollan para contribuir con la sociedad.