
Según el informe, este año los consumidores de todo el mundo dedicarán una media diaria de 19,7 minutos a consumir vídeos a través del móvil, lo que supondrá un crecimiento del 39% respecto al pasado ejercicio. Mientras, el consumo de este tipo de contenidos a través de ordenadores y televisiones conectadas no crece y se mantiene en 14,2 minutos. En dispositivos fijos el mayor consumo se hace a través de las televisiones conectadas, pues el uso del ordenador va perdiendo fuerza.
El rápido crecimiento del consumo de vídeo en dispositivos móviles responde a la creciente popularidad de dispositivos baratos en países de ingresos bajos; a la aparición de mejores pantallas y a la generalización de las conexiones de datos de alta velocidad, especialmente el 4G. De este modo, el estudio, que recoge información de un total de 54 mercados, prevé un crecimiento en el consumo de vídeo a través del móvil del 33% en 2017 y del 27% en 2018, para alcanzar los 33,4 minutos al día. Los dispositivos móviles representarán el 64% de todo el consumo de vídeo online en 2018.
En esta secuencia, el consumo de vídeo en dispositivos fijos crecerá un 13% en 2017 y un 3% en 2018, llegando a los 18,7 minutos, coincidiendo con el uso más extendido de las televisiones conectadas.
Publicidad
El informe apunta también que la inversión publicitaria en vídeo online crecerá al ritmo de un 20% anual hasta 2018 cuando se superen los 30 millones de dólares y alcance una cuota del 31,3% de la inversión publicitaria digital. Sin embargo, esta publicidad no será en móviles, al menos no es su mayor parte y, cuando menos, hasta 2018. Así lo explican los responsables del estudio: “Aunque la mayoría del consumo de vídeo es móvil, la mayor parte de la inversión en publicidad en vídeo online va a dispositivos fijos, y continuará siendo así hasta 2017. Creemos que la publicidad en vídeo en dispositivos fijos representará un 68% de toda la inversión en vídeo online este año, por debajo del 75% del año pasado. Creemos que no será hasta 2018 cuando la publicidad móvil iguale a la de los dispositivos fijos”.
La explicación para este desfase entre la audiencia y la publicidad viene, de acuerdo con los responsables del informe, de que “la publicidad en vídeo es más atractiva y efectiva en pantallas grandes, por lo que los anunciantes seguirán invirtiendo cantidades importantes en publicidad en vídeo para estos dispositivos”.
No en vano, señalan, en muchos mercados “es cada vez más común tratar el vídeo online como un complemento de la televisión tradicional, más que como un competidor. El vídeo online puede añadir alcance incremental a las campañas en televisión, sobre todo entre los más jóvenes y los consumidores acomodados que tienden a ser los mayores usuarios del vídeo online”. Así como también es común, en los mercados más pequeños, reutilizar los anuncios de televisión en el ámbito online, “pero no es el modo más efectivo de utilizar el vídeo online”, advierten: “la publicidad en vídeo online normalmente funciona mejor cuando se trata de piezas más cortas que los tradicionales anuncios de 30 segundos”.
En 2015, se indica en el informe, la televisión y el vídeo online representaron un 48% de la inversión total (en 2010 fue el 43,8%) y para 2018 se estima que se sitúe en el 49,6%.