Además de sibarita, marquista y ‘early adopter’, este consumidor muestra un ‘mix’ interesante de indulgencia, carácter deportista y estilo de vida activo. Son habituales en su cesta de la compra bebidas alcohólicas de alta graduación, isotónicas y energéticas. E igualmente frecuentes son los preservativos, un 35% más que en la compra de un consumidor heterosexual.

El informe destaca que no hay que olvidar que es un consumidor muy tecnológico y exhaustivo en informarse de lo que va a comprar. En concreto, el colectivo LGTBI+ compra un 11% más online que los heterosexuales, pero cuando se trata de hacer la compra la diferencia es mayor, un 39%. También es planificador pues, al mismo tiempo, un 39% más tiende a informarse previamente de que comprará y a leer la información nutricional en las etiquetas.

Incondicionales de la salud y culto al cuerpo

Uno de los mitos que suele acompañar al colectivo LGTBI+ es su mayor propensión al culto al cuerpo. Y el informe parece confirmar esta idea, en tanto muestra una tendencia a ponerse a dieta para conseguir el cuerpo deseado. Y entre sus motivos, además de salud, hay también criterios estéticos y un intento de reducir el estrés del día a día, hasta un 40% más que el heterosexual en ambos casos.

Y en esta idea de cuidarse más y estar mejor con uno mismo, el deporte es el complemento perfecto. Eso sí, en sus hábitos deportivos hay ciertas diferencias con respecto a un ‘hetero’. Por un lado, prefieren los deportes individualistas (‘crossfit’, natación, deportes de fuerza…) y están más al tanto de las tendencias, suelen pedir segundas opiniones y utilizan más aplicaciones móviles y pulseras tipo Fitbit.

Todo ello se manifiesta además en su interés en cuidar mucho su alimentación, aunque con matices, ya que no hay diferencias con respecto al ‘hetero’ en el consumo de productos bajos en grasa, en sal o en azúcar. Eso sí, hay varios imprescindibles en su cocina, sobre todo productos bio, sin lactosa, enriquecidos (con calcio, omega3, etc.) y leches vegetales, que consumen entre 3 y 4 veces a la semana.

No es de extrañar por tanto que la preocupación por la salud sea lo más importante ya no solo para el colectivo LGTBI+, sino para todos los españoles. Así, entre los heterosexuales, según el informe, la salud es su principal preocupación (25%), seguido por estar con la familia (20%). Sin embargo, en el caso del colectivo LGTBI+, hay pequeños matices, ya que el querer estar con la familia y tener buena salud están al unísono, pero además cobra más fuerza el deseo de ganar mucho dinero, tal como aspira un 13%.

Eso sí, del dinero que entra en estos hogares, la parte que se ahorra es más lucrativa e irá destinada a compras futuras, ya sea un viaje, un coche, muebles, etc.; mientras que en un hogar ‘hetero’ se ahorra para afrontar posibles imprevistos el día de mañana.
Es más, la propensión al ocio es mayor en el colectivo LGTBI+, con la curiosidad añadida de que no es exclusivo de los más jóvenes, sino también de los mayores. Este perfil “Peter Pan” ofrece particularidades como que un 41% más de ‘seniors’ salen de bares y discotecas, e incluso un 61% más acude a festivales de música.