
Doce años después de estrenar “Life is a Beautiful Sport” (“La vida es un deporte maravilloso”), Lacoste ha decidido recuperar este eslogan para darle una perspectiva renovada y centrada en el estilo de vida en su nueva campaña global.
Una campaña con estilo cinematográfico
Desarrollada junto a BETC Paris, la propuesta de publicidad se apoya en la herencia tenística de la marca, al tiempo que amplía su enfoque para abarcar la moda, el movimiento y la elegancia del día a día.
En el centro se encuentra una pieza audiovisual de estilo cinematográfico que sigue a una joven que corre por París, difuminando las fronteras entre el deporte y la vida urbana, hasta llegar a Roland-Garros para un desenlace junto al embajador de la marca, Novak Djokovic.
Dirigido por Fredrik Bond, reconocido por sus campañas icónicas y su sensibilidad narrativa, el anuncio apuesta por una narración guiada por el ritmo y las miradas. Sin diálogos, se apoya en el movimiento, los cuerpos y las expresiones. Una estética luminosa, a medio camino entre el realismo y la estilización.
“Nuestra intención era reinterpretar la firma ‘Life is a Beautiful Sport’ aportándole una nueva perspectiva, más orientada al lifestyle, más alegre y más colorida. Lacoste es una marca arraigada en el tenis que ha evolucionado progresivamente hasta convertirse en una auténtica firma de moda. ‘De la pista a la calle’ es una línea de pensamiento que inspiró fuertemente esta pieza creativa. Con este filme, regresamos a las raíces de la marca”, ha explicado Nicolas Lautier, director creativo ejecutivo de BETC Paris, que añade: “A través de esta reinterpretación de ‘Life is a Beautiful Sport’, quisimos destacar ese inconfundible toque francés que la marca encarna con tanta fuerza: la capacidad de sentirse cómodo en cualquier entorno, con la justa dosis de impertinencia, una sonrisa y, sobre todo, elegancia. Lacoste encarna de manera muy especial esta forma de elegancia francesa”.
Lacoste y Roland Garros
En eco con el film, la campaña gráfica prolonga este enfoque. En escenarios cotidianos y reconocibles, aparece una pelota de tenis. No provoca el gesto. Lo revela. Los cuerpos se estiran, pierden el equilibrio, se recomponen, en posturas situadas en el cruce entre tenis y moda.
Fotografiada por Angelo Pennetta, reconocido por su mirada luminosa y optimista sobre la moda, la serie pone en valor piezas icónicas de Lacoste; el polo, la falda plisada, el bolso Lenglen y el chándal dentro de una estética natural y contemporánea.
La campaña se desplegará a nivel global en cine, prensa, medios digitales y redes sociales, con una presencia reforzada en Roland-Garros prolongará su expresión, reafirmando el estrecho vínculo entre Lacoste y el torneo, socios históricos desde hace 55 años.
Además, la campaña también cuenta con Wang Yibo, embajador de la Maison, fotografiado en un entorno parisino con la Torre Eiffel como telón de fondo, cuya presencia encarna de forma natural esta visión de un gesto a la vez dominado y espontáneo.



