
Imagen de una campaña de Samsung para este verano
El ‘smartphone’ (89%) es el dispositivo más utilizado para conectarse a internet durante el verano, seguido de la tableta (28%). Durante el resto del año, miramos el móvil entre 11 y 50 veces al día, y en verano un 83% de los españoles considera que el móvil es imprescindible en sus vacaciones.
Incluso veraneando fuera de España, hay usuarios que no sueltan su teléfono móvil: el 92% de los españoles se conecta a Internet desde el extranjero, y la cifra aumenta en los viajeros que deciden quedarse en la península (94%), según el cuarto estudio AIMC Q Panel.
De acuerdo Adglow, una vez en su destino vacacional, siete de cada diez españoles se lleva el dispositivo físicamente a la playa o a la piscina. El principal motivo del uso del ‘smartphone’ durante el verano es estar conectados con amigos y familiares (77%), y la búsqueda de información (59%).
El ‘smartphone’ está desbancando a la cámara de fotos y vídeo durante las vacaciones: ahora más de la mitad de los españoles utiliza el móvil o la tableta para capturar sus momentos más especiales. Un fenómeno imparable y que ha reducido por ejemplo el parque de cámaras: las ventas globales han caído en un 70% desde su pico de 2010, el año en el que nació Instagram, según esta información de Statista.
Las redes sociales han aumentado exponencialmente la posibilidad de compartir con nuestros amigos y familiares estas fotografías y vídeos de nuestras vacaciones. El 21% de los españoles utilizan más las redes sociales durante este período, aumentando esta cifra hasta el 30% en el caso de los jóvenes. Las más utilizadas durante el verano son Facebook, Instagram y Twitter.
En verano se comparten en estas plataformas el doble de fotografías que en invierno y se publican dos veces más fotos y vídeos que actualizaciones de estado. Los temas más mencionados son la familia y los amigos (32%), actividades al aire libre (13%), comida y restaurantes (13%), viajes (11%), el tiempo (9%) y la ropa (9%), según datos publicados por Facebook.