
Para este estudio, todos los indicadores toman valores entre -100 y 100. Un valor negativo muestra que el porcentaje de entrevistados pesimistas respecto al futuro es superior al porcentaje de los optimistas. Un índice con valor 0 señala que existe equilibrio entre ambos y un indicador positivo expresa que el porcentaje de entrevistados optimistas supera al de los pesimistas. El objetivo del estudio es medir el estado de ánimo de la población, a través de preguntas sobre la percepción de la situación de su país y de su hogar en los próximos 12 meses, comparada con los últimos 12.
Las razones para este optimismo en las expectativas económicas pueden encontrarse en las buenas perspectivas macroeconómicas para nuestro país (el PIB se vuelve a revisar al alza, al igual que las exportaciones, y la tasa de desempleo sigue reduciéndose). Sin embargo, todavía hay una importante brecha entre lo que se percibe para la economía del país y lo que se vive en los hogares – este trimestre esa diferencia se sitúa de nuevo en los 27 puntos.
Esta distancia en la percepción se observa especialmente en los indicadores de expectativas de ingresos y de disposición a comprar, que no consiguen despegar a pesar de las mínimas variaciones al alza mostradas en este trimestre. Las expectativas de ingresos en nuestro país mejoran ligeramente respecto a los tres primeros meses del año – una leve subida de 3 puntos – aunque no suficiente para alcanzar niveles anteriores cuando llegamos a los 16 puntos (Q4 2016) o incluso a los 31 de finales de 2015.
Además, también estamos muy lejos del clima de optimismo de Alemania, del que nos separan 46 puntos.
Uno de los factores que más influyen en este indicador es el comportamiento del desempleo. Aunque España lideró la reducción del paro en términos interanuales en Europa, al bajar la cifra de desempleados por debajo de los cuatro millones por primera vez desde febrero de 2009, lo cierto es que también volvió a ser el segundo país de la UE con mayor número de parados (17,7%). Solo nos supera Grecia con 22,5 %. El equipo de GfK a cargo de este estudio considera que la calidad del empleo es un importante motivo para que la población en España no se muestre más optimista respecto a sus ingresos o la disposición comprar.