
¿Cómo han cambiado las expectativas de los consumidores en materia de comunicación? ¿Qué papel puede desempeñar la voz a la hora de crear interacciones más sencillas y naturales? Una investigación de Twilio, plataforma de comunicaciones en la nube, ha mostrado resultados a estas cuestiones: el 22% de los encuestados ya habla más de lo que escribe.
Voz versus texto
Las notas de voz ganan terreno como forma de comunicación, especialmente entre los usuarios más jóvenes. El 24% de la generación Z asegura enviarlas varias veces al día, frente al 13% de los milenials y el 5% de la generación X.
Los datos reflejan un cambio más amplio en la relación de los usuarios con la tecnología de voz. El 41% afirma sentirse más cómodo utilizándola en su vida personal que hace unos años, mientras que para el 29% ya forma parte de su rutina diaria.
El uso de la voz no se limita a las conversaciones entre personas. También está creciendo como vía para interactuar con dispositivos y realizar determinadas tareas sin necesidad de utilizar una pantalla.
Según los datos del estudio, un 14% de los encuestados conversa con un altavoz inteligente, como Alexa, varias veces al día. Además, el 33% señala que tiene más probabilidades de recurrir a comandos de voz mientras realiza varias tareas a la vez.
Por otro lado, un 11% utiliza la voz varias veces por semana para acciones como solicitar indicaciones o programar recordatorios en sus dispositivos.
La comodidad aparece como uno de los factores que explican esta tendencia. Hablar puede reducir los pasos necesarios para completar una acción cuando el usuario está ocupado, necesita obtener información rápidamente o simplemente quiere evitar navegar por una pantalla.
La voz también gana espacio en el trabajo
Estos hábitos empiezan a trasladarse también al ámbito profesional. El 36% de los participantes en el estudio ha utilizado alguna vez el dictado por voz para redactar un correo electrónico en el trabajo y el 29% ha empleado tecnologías de voz para completar alguna tarea laboral.
La preferencia por hablar resulta especialmente visible cuando prima la rapidez: un 43% asegura que prefiere hablar antes que escribir un correo electrónico cuando necesita comunicar algo rápidamente en el entorno laboral.
Al mismo tiempo, el 37% señala sentirse más cómodo utilizando funciones de voz en el trabajo que hace unos años y un 30% asegura que estas herramientas ya forman parte de su rutina profesional diaria.
Los resultados apuntan así hacia una mayor integración de las interfaces de voz tanto en la comunicación personal como profesional. Para marcas y compañías tecnológicas, este cambio de hábitos también plantea la necesidad de diseñar experiencias y servicios capaces de responder a formas de interacción que van más allá de la pantalla y el teclado.