Trump es mucho mejor valorado por sus electores que Biden entre los suyos.

Y es que en realidad la marca Trump tiene mayor cantidad de conexiones en general (tiene una red mental más rica) y positivas en particular:

El análisis electoral normalmente queda reducido a un ejercicio cuantitativo más o menos afortunado y enmarcado en sistemas electorales más o menos curiosos (recordemos que en las últimas elecciones Hillary Clinton sacó más votos que Trump; o en España, las peculiaridades de la ley D’Hondt). Recontamos la gente que dice que va a votar a Fulanito y decimos si va a ganar… luego contamos los votos depositados en las urnas y a veces nos damos sorpresas.

Este no es un análisis cuantitativo al uso, de manera, que el título del artículo en realidad es un gancho para atraer la atención del lector. Un fake new. De lo que vamos a hablar es de por qué Trump es un serio candidato para ganar las elecciones, utilizando los mismos recursos de análisis que usamos en el estudio de las Marcas Comerciales.

El Attitudinal Equity nos habla de la atracción que siente el consumidor hacia una marca, en este sentido, la Marca Biden genera un mayor Equity que debería de transformarse en una mayor cantidad de votos.

Hasta aquí no hay diferencias con los análisis tradicionales. Pero hay niveles distintos de proximidad, de afecto… yo quiero mucho a mis amigos (tienen un elevado Equity) pero quiero mucho más a mi mujer.

En realidad, los Demócratas votarán a Biden, pero porque no les queda otro remedio.

Mientras que los Republicanos valoran a Trump, los Demócratas consideran a Biden una sombra de otro candidato. Esto es reflejo de la intensidad del Equity de cada una de las dos marcas:

Trump es mucho mejor valorado por sus electores que Biden entre los suyos.


Y es que en realidad la marca Trump tiene mayor cantidad de conexiones en general (tiene una red mental más rica) y positivas en particular:

Cualquier director de marketing, director de estrategia o agencia de comunicación desea que su Marca tenga una rica red mental, con muchas asociaciones y conexiones. ¿Por qué? Por que las ideas son como las cerezas, tiras de una y sacas otra… y mientras más enrevesado sea el mapa, más probable es que al tirar de una cereza salga la que tu quieres.

Y Trump tiene muchas certezas:

En Trump destaca su Fortaleza, capacidad de generar crecimiento, dar seguridad, crear futuro y luchar contra la corrupción. Pero, bueno, podemos suponer que los que apoyan a Biden lo verán de la misma manera:

Lo primero que vemos es que entre los que apoyan a Biden tenemos menos cantidad de argumentos que soportan la elección (y con menor peso, están en torno al 60% frente al 80% de los de Trump)… y además son de carácter pasivo, no hablan de lo que va a hacer. El 88% de los que apoyan a Trump le van a votar porque creen que mejorará la economía. El 67% de los que votarán a Biden lo harán porque creen que es un tipo Cualificado para el puesto.

El punto de fuerte de Biden no es Biden, es Trump. Genera tal rechazo entre los democratas (mentiroso, arrogante, acosador,…) que suponen el principal activo movilizador del voto de Biden.

Un último dato, ¿qué piensan hacer el día de las elecciones?:


La intensidad de la relación con la Marca Trump va a llevar a su público a depositar una papeleta… no va a ser así con los Demócratas.

En definitiva, cuantitativamente hay poca distancia entre los dos candidatos, pero Trump presenta una fidelidad de marca que hace más factible que sus seguidores le voten. Los seguidores de Biden no votan por Biden, votan contra Trump. La baja estima que tienen por su candidato hace más posible que no vayan a votar si llueve, tienen dificultades en el trabajo, etc.

¿Cuáles serían las recomendaciones para los candidatos partiendo de nuestro modelo de análisis de las marcas?

Debemos de partir de la idea de que no estamos ante procesos racionales, los argumentos lógicos se han entregado, han ido y venido, las respuestas son más emocionales que racionales… por lo tanto estrategias de Justificación (entrega de argumentos) o de Interrupción (bloqueo de la toma de decisión automática por medio de la reflexión) son muy improbables.

  • ¿Qué le puede decir Trump a un Demócrata para que cambie su intención de voto? Posiblemente nada, ya que prácticamente el 100% lo considera un mentiroso.
  • ¿Qué le puede decir Biden a un Republicano para que cambien su intención de voto? Posiblemente nada, ya que no escuchan su aburrido discurso.

Por lo tanto, la mejor estrategia es reforzar las decisiones ya tomadas, para los Demócratas eso pasa por movilizar el rechazo hacia Trump para que la gente vaya a votar:

  • En cuanto a Imagen, subrayar sus mentiras.
  • En cuanto a Experiencia, subrayar sus fallos de gestión (Coronavirus)
  • En cuanto a Identidad, subrayar su visión machista, racista, elitista del mundo.

En el caso de los Republicanos, reincidir en lo que ya se sabe de su candidato:

  • En cuanto a Imagen, esa persona fuerte, que se sobrepone a la enfermedad y sale a luchar.
  • En cuanto a Experiencia, su demostrada solvencia haciendo crecer la economía del país
  • En cuanto a Identidad, su innegable Patriotismo.

En todo caso, el resultado lo sabremos el 4 de Noviembre, las casas de apuestas registran como favorito a Biden, lo mismo que las consultoras demoscópicas… pero yo voy a apostar por Trump, tiene sólidos argumentos para dar la sorpresa (otra vez).

Este articulo se ha elaborado con información obtenida por Ipsos entre votantes Americanos, refleja solamente la opinión del autor y no la de Ipsos.