
Coordinado por azafatas, la acción consistió en un mupi lleno de ropa cuya particularidad es que el usuario podía acceder a él y coger la prenda que deseara para llevársela a casa. Por el otro lado del soporte Mango colocó un claim atrayendo al público a descubrir lo que se esconde al otro lado. Mango decoró el mupi con un lazo y luces que simulaban el tocador de un camerino.
La acción duró aproximadamente siete horas y el personal de Mango repuso la ropa a medida que el público la iba retirando.
