Con la colaboración de Havas SE, JCDecaux y Mindshare, la parada de autobús de esta concurrida zona de la Ciudad Condal se ha vinilado con los colores corporativos y productos de cremas de verduras Knorr. Asimismo, el techo de la misma figura ser una mesa cubierta con un mantel verde en la que reposa un tazón gigante de crema de verdura lista para consumir, junto con una cuchara y una calabaza de gran tamaño.

Lo más sorprendente es que el contenido del bol simula estar caliente gracias a una máquina instalada en su interior que desprende humo cada cierto tiempo. 

La marca de Unilever complementa esta acción con un circuito convencional de publicidad, así como con acciones en punto de venta.