La marca de coches, de la mano de la agencia Tango, convocó un concurso en el que cualquier persona o familiar que hubiese tenido un Mini Clásico podía participar contando su historia con el mítico coche. La participación era a través de la web y se presentaron más de 50 candidatos.
Antonio ganó el concurso con la historia de su padre, un excorredor de 'rallies', y se embarcó junto a sus hermanos en un viaje para encontrar y reconstruir gracias a Mini el antiguo coche de su padre. El coche fue restaurado artesanalmente para devolvérselo a su dueño tal y como lo recordaba.