Este fenómeno, que consiste en aparecer en una foto de manera deliberada o accidental, a menudo con la intención de gastar una broma al fotógrafo, o a los sujetos fotografiados, ha conocido una popularidad creciente gracias a las redes sociales. A la marca española le ha parecido que es una inmejorable metáfora visual del espíritu contrario a las convenciones sociales y la rutina que abandera.

La propuesta creativa es de la agencia Imaginarte y se concreta en dos originales gráficos, cuya difusión será prioritariamente online y en los propios puntos de venta. Las dos creatividades van en contra de las expectativas bajo el lema #fuckexpectations, o “que le den a lo esperado” e invitan a la participación e interacción.

El primero de ellos ilustra una inauguración. Cuatro políticos debidamente trajeados se encuentran frente a una cinta, que están a punto de cortar con unas tijeras. En la foto unos invitados inesperados “arruinan” la foto. El segundo es un picnic, donde una pareja enamorada, disfruta de un almuerzo sobre el césped.  Sonríen ajenos a que, en un segundo plano, está a punto de ocurrir algo entre dos ponys que les quitarán todo el protagonismo.

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