Siguiendo la semejanza de reclinarse completamente, KLM situó un sillón de espera en la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid. Cuando los viajeros desprevenidos se sentaban en él, el asiento se reclinaba gracias a un control remoto manejado por KLM. El primer viajero que se reclinara 100% ganaba dos billetes World Business Class a cualquier destino de la red de KLM. Muchos pasajeros probaron el asiento pero no se atrevieron a reclinarse y se levantaban, hasta la llegada de una viajera que sí lo hizo, llevándose el suculento premio.

Toda la acción fue grabada con cámaras ocultas por la productora audiovisual especializada en campañas de Internet Take-Ad-Way. El plan de medios para la distribución del vídeo vía blogueros, redes sociales, ‘trendsetters’ y ‘sites’ afines al ‘target’ también fue definido e implantado por la misma empresa. 

El asiento, reclinable hasta 180 grados, se transforma en una cama totalmente plana de 2 metros y 7 centímetros. El nuevo asiento ha sido incorporado a bordo de los Boeing 747-400 de KLM y actualmente se está incorporando en los Boeing 777-200. Además, los clientes pueden disfrutar de la pantalla individual más grande en el mercado, de 16 pulgadas, operada con un mando a distancia con pantalla táctil.