
No obstante, aunque los indicadores siguen siendo malos, los panelistas confían en que se produzca una cierta reacción en el segundo y cuarto trimestre, tradicionalmente los más fuertes en captación de inversión, recuerdan. Para este año se espera una caída de la inversión de un 10,9%.
Los medios digitales son las únicas excepciones a esta tendencia negativa. Se espera un crecimiento significativo en móviles, del orden de un 9,5%, mientras que internet se mantiene. Dentro de los medios digitales los mayores crecimientos se esperan en la producción de aplicaciones, que podría crecer un 23%; el vídeo online, que crecería un 19% y redes sociales, que experimentaría un crecimiento del 8%.
"Una buena parte de la inversión que se retira de la publicidad se dedica a descuentos y ofertas basadas en el precio, lo que desde el punto de vista del marketing supone una visión muy cortoplacista", apuntan. Los panelistas de Zenthinela estiman que el final de la crisis se producirá a finales de verano del año 2014, casi cinco meses después de la fecha estimada en febrero, con lo que, "tras algunos momentos de esperanza, la fecha prevista se vuelve a alejar".
Fin de la crisis
La percepción de la situación económica entre los anunciantes ha mejorado desde el mes de febrero, sin que ello se refleje en su percepción sobre el mercado publicitario, que en este caso empeora.
El IPSE (Índice de Percepción de la Situación Económica) se sitúa en -66,0. Desde el comienzo de la crisis siempre se han producido valores negativos; a finales del año pasado se aproximaron los peores valores posibles, pero en las dos últimas olas se ha producido una cierta recuperación, en este caso de algo más de cinco puntos.
En cambio el IPMP (Índice de Percepción del Mercado Publicitario) cae en esta ocasión casi cuatro puntos, hasta situarse en -87,2, uno de los peores valores de la serie histórica.
Los panelistas de Zenthinela estiman que el final de la crisis se producirá a finales de verano del año 2014, casi cinco meses después de la fecha estimada en febrero. Tras algunos momentos de esperanza, la fecha prevista se vuelve a alejar.
