
Los datos del análisis muestran que la marca de la distribución goza en nuestro país de gran aceptación por parte del comprador, especialmente en las secciones de alimentación, limpieza, y cosmética e higiene personal en las que, respectivamente, el 94%, el 87,5% y el 64% de los encuestados han asegurado optar por productos genéricos habitualmente. Les siguen los productos genéricos textiles (49%), deportivos (42%) y los electrodomésticos de marca blanca (22%).
El barómetro Grayling demuestra que, dentro de las marcas de la distribución disponibles hoy en el mercado, los consumidores tienen también preferencias claras. De hecho, el 68,5% de los encuestados asegura que selecciona el establecimiento comercial en el que hace su compra en función de la marca que éste ofrece. Resulta igualmente destacable que sólo un 3% del censo asegure haber tenido experiencias negativas a causa del consumo o la utilización de productos genéricos.
El 82% del censo cree que las marcas de la distribución son producidas por los mismos fabricantes que elaboran las primeras marcas. Un porcentaje nada despreciable de encuestados (65%) cree, además, que la existencia de marcas de la distribución afecta positivamente al auge del empleo.
En cualquier caso, la gran confianza en estas marcas parece que no llega a estandarizar el producto genérico como totalmente aceptable para determinados usos: el 66% de los encuestados afirma con rotundidad no haber utilizado nunca marcas de este tipo para hacer un regalo.