
El debate se celebró el pasado miércoles en Madrid y a él acudieron más de cuarenta profesionales, en su mayoría profesionales del marketing del anunciante.
El acto comenzó con sendas presentaciones introductorias de Guillermo Bosovsky, director de Doxa, quien extractó la reciente encuesta de MKT sobre habilidades y competencias del director de marketing DM; y David Torrejón, director editorial de Publicaciones Profesionales, quien hizo lo propio con estudios realizados en EEUU, por ser el origen habitual de todos los cambios en marketing.
Al margen de las diferencias entre lo declarados por los DM de ambas orillas del océano, algunas ciertamente significativas, como la indudable mayor importancia que le dan allí a la medición del marketing (lo que se considera la causa de que hayan ganado en consideración hasta situarse al nivel de los CFO -directores financieros-), lo más interesante se produjo en el turno de las primeras intervenciones de la mesa redonda. Ésta, estuvo moderada por José Luis Navarro, ex director de marketing de P&G, en nombre de MKT y en ella participaron por este orden, Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación de Adecco Iberia;Marisa Manzano, directora general de Disneymedia y Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola Iberia.
Romper barreras departamentales
Aunque ya Marisa Álvarez (ex Coca-Cola) había hablado claramente de romper las barreras del marketing en las compañías y de que todo director de marketing es el germen de un director general, a lo que Marisa Manzano se adhirió también, fue Marcos de Quinto el que planteó el tema con mayor rotundidad. “El marketing se está convirtiendo en algo soporífero y aburrido”. “El marketing era divertido y maravilloso cuando no se sabía de marketing”. “El espíritu de lo viejo cabalga sobre lo digital”. “Habría que erradicar a los brand managers de las organizaciones”. “Las marcas son solo peones en un tablero de ajedrez”…fueron afirmaciones que fue desgranando Marcos de Quinto a lo largo de sus intervenciones y consiguiendo la adhesión de compañeros de mesa y público asistente.
En general, hubo por tanto unanimidad aparente en que el viejo marketing de producto tiene que evolucionar rápidamente hacia un marketing donde gana peso la imagen corporativa como actor no solo económico, sino social y donde los objetivos transversales de comunicación (tanto corporativos como incluso sectoriales) tienen tanta o más importancia que los objetivos de las marcas.
En el próximo número de Anuncios se publicará una información más extensa sobre este acto.
