
Según el estudio, este canal apenas llegará al 1,2% en nuestro país en 2016, ante un 5,2% que se espera para el mercado global.
Los países donde el comercio electrónico está más desarrollado en el sector Gran Consumo son Corea del Sur, con un importante 10% de sus ventas totales, seguida de lejos por Reino Unido (5%) y Francia (4%), donde el concepto “drive” triunfa.
Nuestro mercado es además uno de los menos desarrollados en cuanto a atracción y compromiso del comprador online. Apenas un 14% de los hogares españoles compra productos de gran consumo a través de Internet, ante un 20% que hace la compra online en todo el mundo, o más de la mitad de los hogares en Corea. Por otra parte, mientras Reino Unido goza de los consumidores online más fieles (aquellos que compran por Internet gastan un 20% de su presupuesto total online), los hogares españoles apenas dedican un 6% de su presupuesto a este canal.
El informe señala las principales oportunidades para distribuidores y fabricantes:
• Fidelidad. Los compradores online son más fieles a la cadena que aquellos que sólo compran en las tiendas físicas.
• Negocio adicional. Más de la mitad del gasto realizado en la compra de productos online es incremental para las categorías.
• Un mundo para marcas. El consumidor digital dedica más parte de su presupuesto a comprar marca de fabricante.
• Cestas más grandes. Mientras en países asiáticos predominan más productos de cuidado personal y perfumería, en Occidente destacan productos más pesados o incómodos de cargar. Pero en todos los países las cestas online son tres veces mayores. En el caso de España, cada vez que compramos por Internet gastamos un promedio de 70 euros, contra los 30 que realizamos en tienda.