De los 22 puntos de mejora registrados desde junio del año pasado, 17 puntos se han producido en los últimos seis meses. Es la cifra más alta desde el inicio de la crisis. Las expectativas económicas alcanzaron en mayo 28 puntos, su mejor valor desde 2008. Y a pesar de un pequeño retroceso en junio de 3 puntos para situarse en 25, se trata de una mejora de 18 puntos desde principios de año y de 49 puntos en relación a junio de 2013.
Como viene siendo habitual en España, el comportamiento del indicador sobre la situación económica y el desempleo son parejos. Las expectativas sobre desempleo de GfK muestran un avance de 40 puntos en comparación con junio de 2013, al pasar de +6 a - 35 puntos (en este caso, si el número es negativo, más optimista es la población. Ello indica que se espera un descenso del número de parados).
Esta mejora se aprecia de manera más significativa en los desempleados y entre los que buscan su primer empleo. En lo que va de año, el pesimismo en cuanto a las “pocas o nulas” probabilidades de encontrar trabajo en los próximos meses ha descendido 10 puntos porcentuales, pasando del 64 al 54 por ciento del colectivo en paro.
En cuanto a los ocupados, el temor a perder su empleo próximamente se ha reducido en 5 puntos porcentuales. En enero el 15 por ciento de los empleados tenía esta preocupación, mientras que en junio ha caído al 8.
Sin embargo, este mayor optimismo en la situación económica y en el empleo, no es suficiente para cambiar el horizonte temporal de los ciudadanos sobre el final de la crisis. Todavía se estiman tres años más para salir del túnel. En este punto, son muchas las incógnitas, una de ellas, en qué condiciones se saldrá de esta coyuntura.
Los alemanes, los más optimistas
Alemania con una economía robusta y unas tasas de paro bajas, es el país con los consumidores más optimistas. De hecho, sus expectativas económicas volvieron a incrementarse hasta los 46 puntos y sólo están 4 por debajo de su mejor cifra en junio de 2011. En esta línea también se encuentra Reino Unido, que con 38 puntos consigue el valor más alto desde 1997.
Sin embargo, en valores negativos se encuentra Francia, que sigue en una incertidumbre permanente, algo que se refleja en sus indicadores este trimestre, por debajo de Italia (-13), Portugal (-1) y Grecia (-10). En junio, las expectativas económicas de los galos alcanzaron -20 puntos.