
Estos datos han sido extraídos del estudio “El ADN del emprendedor” realizado por Hiscox, aseguradora especialista en pymes, a través de una encuesta realizada a más 3.500 empresarios y socios en Alemania, Holanda, Francia, Reino Unido, España y Estados Unidos.
Asimismo, el entorno 2.0 se ha convertido en una importante ventana al market intelligence o inteligencia comercial en nuestro país, ya que alrededor del 25% de los usuarios encuestados maneja estas herramientas para llevar a cabo estudios de mercado y benchmarking, una tendencia que aún no está consolidada en el resto de países, donde apenas uno de cada diez usuarios utiliza estas fuentes como método de investigación. También las redes sociales se han convertido en una plataforma para la búsqueda y reclutamiento de nuevo talento, una práctica muy extendida y que representa el 22% del total de uso de las redes sociales en España, seguido por Francia y Holanda.
No obstante, el estudio también matiza que pese al gran impacto que han generado las redes sociales, las estadísticas de uso son similares a las registradas en 2012. Es más, a tenor de los resultados, aún existe un importante apego a los medios tradicionales, como pone de manifiesto que las compañías de servicios financieros continúen inclinándose más por las promociones a través de medios impresos o correo directo aunque se consideren importantes usuarios del entorno 2.0.
En general, la sexta edición de “El ADN del emprendedor” muestra que la crisis ha impulsado la creación de empresas y que en el último año hay señales de optimismo. Los resultados ponen de manifiesto que las empresas creadas durante la recesión han tenido mayor tendencia a incrementar sus beneficios en el último año (el 49% de las empresas de nueva creación frente al 42% de las antiguas). Estas empresas también incrementaron sus ingresos más, de media, que compañías antiguas (53% frente al 46%). También fueron más proclives a contratar personal nuevo.
Asimismo, los dueños de start-ups creen que la crisis les ha hecho “más fuertes y más decididos ante el éxito” (27% de las empresas nuevas frente al 20% de empresas antiguas), así como más propensos a querer trabajar más horas.
El estudio evidencia el mal momento por el que han pasado las pequeñas empresas en Europa y Estados Unidos, con especial impacto en España, pero también demuestra su ánimo de superación, cómo han luchado durante la crisis y cómo miran el futuro con optimismo. De hecho, las pequeñas empresas españolas lideran la creación de productos y servicios nuevos en Europa y Estados Unidos, según el estudio, que también revela que el 45% de los encuestados registraron incrementos de beneficios en sus cuentas y el 56%, crecimiento de clientes.
Datos que invitan al optimismo…
Como primer dato relevante, las empresas españolas lideran la creación de productos y servicios nuevos: el 42% de los encuestados en España así lo afirma frente al 39% de Francia, 37% de Holanda, 24% de Reino Unido y 22% de Alemania y Estados Unidos. El momento positivo se evidencia también en los siguientes datos: el 45% de los encuestados registró incrementos de beneficios y el 56%, crecimiento de clientes.
Las empresas alemanas y españolas son las que registraron mayores crecimientos en sus pedidos (58% y 52%, respectivamente). Por el contrario, empresarios de Estados Unidos y Francia observaron en la encuesta una tendencia menor en sus pedidos (40% y 44%, respectivamente).
Igualmente, el 45% de los encuestados se mostró optimistas respecto al futuro en los próximos años, dato que contrasta con el 38% del año pasado. En España, el 42% de los encuestados se mostró optimistas, en comparación con el 28% del año pasado. Hay variaciones entre países. El mayor nivel de optimismo para el futuro se registró en Alemania (53%), Holanda (52%) y los Estados Unidos (51%). Un poco menos de la mitad (47%) de los encuestados británicos eran optimistas.
…y algunas preocupaciones
Por el contrario, una de las mayores preocupaciones de los pequeños empresarios es la financiación: tres de cada cuatro encuestados afirman que es difícil aún encontrar financiación (71%), dato que se agudiza en España (83%). Adicionalmente, en los últimos años se ha reducido la proporción de ‘malos pagadores’ (el 45% de los encuestados en general afirma tener malos pagadores). En España, la cifra sube al 68%, aunque muy por debajo de 75% del año anterior.
Consultar el informe completo en hiscoxdnareport.com/2014