
El mes de julio ha sido el más impactante, con ventas que han superado los 3.500 millones de euros, un 4,4% más que en 2014. Los resultados de junio y agosto también han sido significativos, con incrementos del 2,3% y 2,7% respectivamente respecto al año pasado.
Las temperaturas anormalmente altas, que según fuentes de la AEMET ha alcanzado niveles récord durante el mes de julio, han sido un estimulante para el consumo, y ha disparado las ventas en valor durante ese mes de categorías típicamente estivales como los gazpachos (+36%), horchatas (+31%), aguas (+26%) o productos solares (+23%). Otras categorías como helados, refrescos, ‘after sun’, zumos o cervezas también han registrado crecimientos significativos de entre el 11% y el 17%. Ni el incremento de los precios del 1,1% ese mes ni una menor presión promocional (3 puntos menos que en julio de 2014) ha sido un freno para que los compradores intentaran aliviar el calor.
Para el hipermercado, este incremento de las ventas le ha permitido recuperarse en estos tres meses de verano, con un crecimiento de sus ventas del 1% durante este periodo, siendo julio cuando ha registrado su mayor incremento, en concreto del 2,5%. El supermercado ha concentrado el 83% de las ventas, que se han incrementado un 3,5% en valor.
Bajar la temperatura se ha convertido este verano en el reto del comprador de gran consumo, que también lo ha sido para fabricantes y distribuidores, que han tenido que estar preparados para satisfacer las necesidades del consumidor. Un verano de consumo que se ha visto también impulsado por un incremento del turismo (fuente: Frontur, Ministerio de Industria, Energía y Turismo) que en junio fue del 1,4% más que en 2014, alcanzando nuevos récords de visitas en nuestro país.