La recuperación económica aún parece lejos de consolidarse, cuando más del 90% de los compradores considera que la situación económica es mala o regular y sólo 1 de cada 3 considera que la situación económica mejorará en el próximo año, según el último estudio del comprador de IRI. Pero pese a esta percepción pesimista, los compradores están actuando de una forma claramente más positiva y el comportamiento del mercado de gran consumo está registrando buenos resultados desde enero, con un incremento de las ventas en valor del 2% y una evolución positiva del consumo, que crece un 1,5%.
Además, las categorías que están mostrando mejores resultados este año no son precisamente las categorías básicas, que sería lo esperado en un entorno de crisis, lo que hace pensar que el comprador, en la práctica, está actuando más positivamente. Un claro ejemplo es el buen rendimiento que están mostrando las categorías de platos cocinados y precocinados, en todas sus variedades – deshidratados, en conserva o frescos, y sopas y cremas ambiente y refrigeradas–, o tomate para untar y ‘hummus’, en lo que parece una apuesta del consumidor por los productos de conveniencia y las soluciones de fácil consumo. Otras categorías que mostraron una buena evolución fueron los helados, aguas, horchatas y nutrición deportiva, algunas de ellos favorecidas por su buen rendimiento durante los meses de verano.
Todas ellas han registrado un incremento de la demanda destacable, y favorecen los buenos resultados del año. Cabe recordar que cuando se inició la crisis aparecieron los primeros indicios en un cambio hacia categorías más básicas de alimentación. Por esa razón, el incremento del consumo de categorías más de conveniencia hace también validar este nuevo cambio en el patrón de compra.