
La compra improvisada pierde terreno en España. Según un nuevo estudio realizado por Shopfully, en colaboración con YouGov, el 91% de los consumidores españoles planifica siempre o habitualmente sus compras de productos de gran consumo, como alimentación o artículos del hogar. Solo un 9% reconoce comprar sin anticipación, lo que confirma un giro claro hacia un consumo más racional y organizado.
El informe revela que, aunque la planificación es generalizada, la mayoría de los españoles adopta una estrategia híbrida: un 65% afirma preparar sus compras con antelación, pero dejando margen para adaptarse a oportunidades o promociones puntuales.
Las promociones, integradas en la estrategia de ahorro
La tendencia a organizar las compras no distingue perfiles. La planificación supera el 90% en todas las franjas de edad, alcanzando el 93% entre los consumidores de 44 a 54 años y entre los mayores de 55. También se observan diferencias por género: los hombres son quienes más planifican con máxima antelación (30%), frente al 23% de las mujeres, aunque en ambos casos predomina la estructura frente a la improvisación.
El nivel de ingresos tampoco altera el patrón. Tanto los hogares con rentas bajas como los de rentas altas presentan tasas de planificación entre el 92% y el 93%. Para Shopfully, esto refleja que la organización del gasto se ha convertido en un hábito, no en una necesidad coyuntural.
Aunque el precio sigue siendo importante, las promociones ya no actúan como un simple impulso de compra, sino como una herramienta dentro de una planificación más amplia. El estudio recoge que el 38% de los consumidores busca activamente promociones para decidir entre distintas opciones, mientras que un 21% planifica parte relevante de sus compras en función de los descuentos disponibles.
Los jóvenes destacan como los más activos en la búsqueda de descuentos, mientras que los perfiles de mayor edad adoptan un enfoque más selectivo, integrando ofertas solo cuando coinciden con una necesidad real.
La tienda física mantiene su fuerza: ver y tocar sigue siendo decisivo
Pese al crecimiento del comercio electrónico, la experiencia presencial continúa siendo fundamental. Más de la mitad de los españoles (53%) visita tiendas físicas para ver, tocar o probar los productos antes de comprarlos.
Además del contacto directo, otros factores impulsan la visita al establecimiento: la posibilidad de llevarse el producto al momento, la cercanía y la conveniencia del punto de venta. Las promociones exclusivas en tienda también influyen, aunque suelen funcionar como un incentivo adicional más que como la razón principal para desplazarse.

