Los canales de distribución tradicionales son los que captan mayoritariamente este negocio, destacando en particular los establecimientos especialistas (como las panaderías o charcuterías...). Tan sólo un 22% de este negocio de las cestas pequeñas lo recoge la distribución moderna (Hipermercados, Supermercados o Discounts), que en otro tipo de cestas captan entre un 70% y un 98% del valor total.Al hablar de cestas pequeñas debemos diferenciar entre aquellas que sólo contienen productos frescos y que representan el 60% de estas cestas, y aquellas que además contienen productos envasados. Las cestas que sólo contienen productos frescos perecederos forman parte de un acto de compra normalmente grande y planificado, puesto que un 62% de las amas de casa combina en un mismo día carros grandes y alguna cesta pequeña. El 74% del gasto total realizado en estas “mini cestas” lo acaparan los productos frescos perecederos destacando especialmente categorías como el pescado y marisco, las frutas y verduras, y el pan fresco. Las cestas que además de productos frescos incorporan también algún producto envasado son las que realmente cubren una necesidad inmediata. Debe reponerse o comprarse con urgencia algún producto y por ello los españoles estamos dispuestos incluso a pagar una prima de precio. Entre los productos que las conforman encontramos categorías de conveniencia, como alimentos congelados o platos preparados y de impulso o de capricho, como galletas, snacks, vino, o bebidas alcohólicas. También logran su espacio en estas cestas algunas categorías más básicas pero con un fuerte consumo estacional, como la miel, los helados o los insecticidas.